Orégano: la planta milagrosa que devuelve la vista
Es una hierba ancestral que aporta innumerables nutrientes, además de beneficiar la vista. Como si fuera poco, este condimento previene el desarrollo de enfermedades degenerativas.
La sociedad actual exige que pasemos cada vez más tiempo sentados frente a las pantallas, ya sea por trabajos o estudio. Esta costumbre es sumamente nociva para la salud de la vista, y puede generar daños de forma permanente.
Milenario, barato y milagroso: el orégano, aliado de los ojos.
Las últimas investigaciones indican que una persona pasa casi 7 horas expuestos a la luz de los celulares o las pantallas. Cada dispositivo emite una luz azul que puede afectar de manera negativa en la salud de nuestros ojos. Entre otras complicaciones, puede producir ojos secos, visión borrosa y dolores de cabeza, entre otros.
Esa luz puede penetrar en la retina y causar un daño oxidativo en las células, lo que se traduce en más riesgos de desarrollar una degeneración macular.
Numerosos elementos químicos que protegen la visión: es la misión del orégano.
En este contexto, hay un condimento que merece ser incluido en la dieta diaria, por el altísimo aporte de vitaminas y nutrientes que ayudan a mejorar la vista. Es una hierba milenaria, conocida por sus propiedades medicinales, además de tener vitamina A, que ayuda al mantenimiento de las mucosas que recubren los ojos.
Hablamos del orégano, que también aporta luteína y zeaxatina, filtros naturales de la luz azul que emanan las pantallas. Y como si fuera poco, también tiene rodopsina, que fortifica el pigmento visual en la retina.
El orégano tiene antioxidantes y vitamina C, que neutralizan el daño generado por los radicales libres. Esto se traduce en un menor riesgo de sufrir cataratas y degeneración macular. Además, los flavonoides potencian la circulación de los vasos sanguíneos aledaños a los ojos, que contribuyen a reducir la inflamación de los ojos.
Hay ciertos hábitos de la rutina diaria para disminuir el daño generado por la luz azul:
1. Regla 20/20/20. Cada 20 minutos hacer una pausa de 20 segundos y mirar un objeto ubicado a 6 metros durante 20 segundos. 2. Parpadear de forma frecuente. Esto evita que los ojos se sequen y reduce la fatiga. 3. Usar filtros de luz azul. Muchos dispositivos cuentan con la función de un filtro amarillo que bloquea los rayos dañinos. 4. Mantener una distancia adecuada. Tratar de ubicarse a 50 centímetros de los dispositivos. 5. Hidratar los ojos con lágrimas artificiales. Se pueden usar medicamentos de venta libre, como gotas para mantener sana la vista.