La investigación, titulada "Evaluación multicéntrica del impacto sobre la salud cardiovascular de las quemas de humedales del Delta del Paraná 2022", fue publicada recientemente en la revista International Journal of Environmental Health Research.
Gerardo Zapata, médico cardiólogo de Santa Fe, indicó en el magazine de Ciudadano News, El Interactivo: "Hace muchos años que estamos padeciendo este problema, el tema de la quema de los humedales. Hay mucha preocupación por ello. Entidades públicas y privadas han estado con este tema. Es muy difícil la situación por la quema de pastizales",
"Creemos que la parte humana tiene mucho que ver con esto y ha llegado a situaciones críticas. Es que el humo no solo se extiende a Rosario y zona de influencia. Si no que lo hemos detectado a cientos de kilómetros en la zona de las islas que están enfrente de la ciudad de Rosario", dijo.
Compartió que, "nosotros evaluamos el impacto del humo en el medio ambiente. Sabíamos que otros países tenían este problema, sobre todo en Australia con los incendios forestales. Y también Canadá y Estados Unidos. Nosotros no lo podíamos saber. No lo habíamos podido demostrar nunca. Llevamos a cabo esto, en el año 2022. Fue el año de mayor quema y evaluamos los ingresos a hospitales de la ciudad de Rosario".
Recordó que, "tomamos dos hospitales, uno público y otro privado, lo que son centros de derivación. Una zona de influencia bastante importante y evaluamos los ingresos por infarto del miocardio. Los días que se relacionaban a las quemas y los días que no había este problema de quemas".
"Básicamente, depende del tamaño, estos materiales, están compuestos por gases y un material articulado, que tiene que ser muy pequeño. Esto lo hace la dirección de epidemiología de la provincia de Santa Fe. Y lo que hicimos al principio es medir los días de quema, versus los no días de quema. Si estaban elevadas estas macropartículas que son pasivas para el ser humano y que los días de quema estaban multiplicados por tres", consideró.
Y amplió: "La concentración de estas micropartículas en el ambiente a valores que están recomendados por la OMS y después teníamos que relacionar si esto impactaba en la salud de las personas. Sabiendo que la mayoría de las muertes de todo el mundo por accidentes cardiovasculares son por contaminación. Esto es lo que la gente no sabe por que se asocia mucho a alergias, a problemas respiratorios".
"Pero las muertes son cardiovasculares. Esto genera una serie de coagulitos en las arterias coronarias y esto puede producir un evento cardiovascular agudo y lo más importante de todo es que la exposición continúa a estas micropartículas. Pueden producir cambios, estos pueden modificarnos nuestra carga de ADN y hacernos más expuestos a los eventos cardiovasculares en un fututo. Y nosotros trasmitirlo a futuras generaciones que ya está modificada nuestra carga de ADN. Esto verdaderamente puede impactar a generaciones futuras", añadió.
Contó que, "se ha luchado mucho desde la municipalidad de Rosario y el gobierno de Santa Fe para evitar esto. Y mucho apoyo, por aquel entonces, del gobierno nacional. A pesar de todos los esfuerzos, esto sigue ocurriendo y la verdad, es un problema muy difícil. Nosotros como médicos investigadores no estamos involucrados en este tema. Pero sí queríamos demostrar que esto era tóxico para la población y lo hicimos con aumento de ingresos por infarto. Tenemos otra línea de trabajo que también están evaluando la incidencia cerebrovascular aguda y también un grupo de neumólogo con la incidencia sobre enfermedades respiratorias generadas en el momento de la exposición".
"El tratamiento que recomendamos es no salir ese día a hacer actividad física. Uno tiene que salir por lo que fuese. Poder protegerse con barbijos sería una opción que muchos países lo recomiendan. Pero aquellos que están acostumbrados a hacer su rutina al aire libre los días de quema en la contaminación, no lo recomendamos. Y esa es una manera de prevenir. Un tratamiento específico no hay para esto. Pero sí lo hay para la consecuencia de esto, que es el tratamiento del infarto, del ACV y de las afecciones pulmonares", apuntó.
Indicó que, "está dentro de lo que nosotros hacemos, lo nuestro es investigar, publicar, en una revista de salud ambiental y ojalá esto sí sea tomado y reconocido por quienes tienen que llevar a cabo políticas de salud. Políticas ambientales, pero, humildemente, nosotros creemos que aportamos y las autoridades puedan tomar nota de esto. Los medios de prensa han tomado todo esto. Lo han reproducido y lo agradecemos, pero no vemos que ninguna autoridad a cualquier nivel se haya interesado por esta publicación".
"El impacto que esto puede generar es tremendo. Nosotros no lo vamos a evaluar. Peor, esto ya está evaluad. Que la exposición a grandes incendios forestales o a quemas produce estos cambios en las cargas genéticas y le vamos a transmitir a las generaciones que van a estar mucho más vulnerables a tener enfermedades cardiovasculares. Por un estado de unificación en la arteria desde temprana edad, desde la niñez, o desde que nacemos. Esto tiene un impacto muy grande, no medible y desconocido sobre las futuras generaciones", reconoció.
Concluyó que, "nosotros hemos podido evaluar este fenómeno, pero estamos seguros de que esta situación se da en cualquier situación de quemas forestales".