Fabiana Grandi, fonoaudióloga: "Hay maniobras y ejercicios que vencen la disfagia"
La profesional habló en El Interactivo acerca de este trastorno que dificulta, y hasta imposibilita, el proceso de deglución. "Muchas veces está relacionada con el estrés", explicó.
Es una palabra de origen griego, con dos acepciones que conforman un trastorno: disfagia. La primera parte, "dys", significa alteración, y "fagia", comer. El resultado es algo que gran parte de la población sufre, y no es otra cosa que la dificultad para deglutir, o tragar. Como si esto no fuera suficiente, la persona que padece disfagia experimenta dolores insoportables, con lo que alimentarse o beber resulta en una verdadera tortura, tanto física como mental.
Con el fin de entender en profundidad qué es la disfagia, la producción de El Interactivo (lunes a viernes de 12 a 14 por Ciudadano News Streaming) se puso en contacto con Fabiana Grandi, licenciada en fonoaudiología en deglución, quien dijo que "esto puede pasar tanto en niños como en adultos, y se puede dar de forma repentina. En la etapa de la niñez la denominamos "trastorno deglutorio", y puede estar acompañada por cuadros respiratorios que no tienen explicación".
La persona experimenta dificultades para respirar, la comida entra en el vestíbulo laríngeo, y allí surge la dificultad en la deglución.
"La persona experimenta dificultades para respirar, las partículas de comida entran en el vestíbulo laríngeo, y allí surge la dificultad en la deglución. En los adultos pasa lo mismo, con la diferencia que aparece una tos constante, la sensación de opresión en el pecho, y es el momento en que muchos dicen 'Se me fue la comida para el otro lado'. En realidad, la comida quiere entrar por el vestíbulo laríngeo, que es la entrada de la vía aérea, donde se produce el reflejo de la tos", explica Grandi.
La disfagia, según detalla la fonoaudióloga, puede suceder de manera esporádica. Pero también puede suceder que se dé de manera constante, y allí aparece la disfasia, el verdadero trastorno de la deglución. "Es el momento en que hay que rehabilitarlo, porque es un problema que va a ir creciendo. Los músculos de la zona laríngea y de deglución tienen cierta dinámica, y si se pierde el sincronismo comenzarán a aparecer los problemas", comenta la profesional.
Para esa rehabilitación de la que habla la fonoaudióloga Fabiana Grandi hacen falta varios ejercicios y maniobras para reforzar esos músculos que van perdiendo sincronismo y fuerza.
"Todo está entrelazado por muchos nervios que llevan información al cerebro. Es una dinámica neuromuscular, que incluye los nervios que están debajo de la lengua. Esos nervios van al cerebro e informan que llegó la comida, y en esa parte de la boca todo es voluntario. Luego viene la etapa involuntaria, cuando el alimento pasa a la faringe", explica.
Los músculos de la zona laríngea y de deglución tienen cierta dinámica, y si se pierde el sincronismo comenzarán a aparecer los problemas.
El paciente puede, en este momento, experimentar un ahogo. "Veo disfagia en gente joven, y muchas veces está relacionado con el estrés o la tensión muscular".
Yo hago un estudio que se llama videodeglución con rayos, y en ese estudio se observa la función de la deglución. Si la persona está tensionada o angustiada, aparece un espasmo en ese mismo lugar. Y si está muy relajado se produce un ahogo", dice la profesional.
Y en este punto recuerda casos extremos: "Hay gente que ha venido llorando al consultorio, porque no puede tragar ni su propia saliva. Pero con 15 sesiones las cosas comienzan a mejorar, y suelo darles el alta a mis pacientes", dice, dando esperanzas a quienes sufren de este trastorno. "Se puede rehabilitar. Y en el consultorio logramos diferenciar lo que es una disfasia de una enfermedad cardíaca, porque realmente el paciente piensa (y siente) que lo que está fallando es su corazón", culmina.