El manejo seguro es algo esencial para proteger la vida de conductores, peatones y pasajeros en la vía pública. Además de mantener la atención en el camino, y anticiparse a alguna tragedia, esto permite reaccionar a tiempo ante cualquier imprevisto, con lo que podemos lograr un viaje más placentero y, sobre todo, seguro.
Adoptar hábitos de responsabilidad al volante, como utilizar el cinturón de seguridad, evitar el uso del celular o respetar los límites de velocidad, reduce significativamente el riesgo de sufrir algún tipo de accidente, tanto en ruta como en la ciudad.
Revisar el estado de salud del coche: uno de los puntos esenciales para un manejo seguro.
Tener el auto en condiciones es también algo primordial: tenemos que prestar extrema atención al mantenimiento del coche, sobre todo en los frenos, las gomas, las luces y los niveles de aceite, algo que contribuye al mejor desempeño del coche.
Anticiparnos a lo que pueda pasar: mirar todo el entorno y no precipitarse.
El manejo seguro es también respetar a los otros. Ceder el paso cuando corresponde, evitar maniobras bruscas, y ser paciente y prudente (esto último parece ser lo más difícil últimamente). Conducir de modo responsable evita multas y sanciones, pero también ayuda a reducir los siniestros y a mejorar la calidad del tránsito en general.
Cumplir las cinco normas de seguridad nos ayudará a realizar un viaje, sea largo o corto, con resultados positivos.
Reducir la velocidad cuando llueve: una verdad de perogrullo, pero pocas veces puesta en práctica.
Mantener la concentración en la ruta y el tránsito es importante. Esto permite reaccionar a tiempo a maniobras correctas e incorrectas.
Ser responsables y cumplir con la ley alcohol 0
Nada de alcohol al volante, a lo que podemos sumar el evitar manejar cansado y manipulando el celular.
Avisar qué vamos a hacer
Es esencial hacer las señas correctas en cada movimiento que hagamos, ya sea en ruta o en la ciudad.
Anticiparse a lo que viene
Prestar atención al entorno nos ayuda a anticiparnos a posibles situaciones de riesgo, como podría ser una maniobra salvaje de otros (coches, bicicletas o motos).