A la hora de combatir a las cucarachas del hogar, muchos utilizan toda clase de químicos para desterrarlas. Venenos varios, casitas, fumigaciones, todo vale a la hora de sacar de nuestra vista a uno de los insectos más asquerosos del planeta. Pero al poco tiempo ellas parecen burlarse de nosotros: se adaptan, y llega un momento en que los artificios no les hacen nada.
Y muchos, también, buscan alternativas naturales, efectivas y seguras para hacerlas desaparecer. Aquí aparece la planta que parece traer alivio para todos. Sin embargo, hay que hacer una rápida aclaración: el uso de esta planta no las mata, sino que las ahuyenta, como un repelente natural contra estas plagas.
Se trata del laurel. Su aroma fuerte y amargo resulta insoportable para las cucarachas, y esto mismo lo convierte en un aliado más que útil para mantenerlas alejadas, sin recurrir a productos químicos que, a la larga, resultan dañinos para el organismo.
Las cucarachas buscan tres cosas esenciales: comida, agua y refugio. Por eso es común encontrarlas en lugares como la cocina o el baño, donde pueden acceder a fuentes de agua y comida en abundancia.
Las temperaturas altas también son clave en su multiplicidad. El calor crea el ambiente ideal para que se reproduzcan, incluso en los hogares limpios. Es que pueden escabullirse por pequeñas grietas o rincones húmedos, que también les pueden servir de refugio.
Llega el laurel: tiemblan las cucarachas
A diferencia de los insecticidas, que pueden contener ingredientes tóxicos perjudiciales para las personas, las mascotas y el medio ambiente, el laurel es completamente seguro. Su aroma acre y penetrante es el truco para ahuyentar a las cucarachas, que se potencia por el agudo sentido del olfato que estos insectos desagradables tienen.
Para repeler a este tipo de plagas, hay varias formas de utilizar el laurel:
-Hojas machacadas. Triturar entre 150 y 200 gramos de hojas de laurel, hasta obtener un polvo fino. Esparcir el polvo en esquinas, grietas y lugares donde suelen esconderse las cucarachas.
-Bolsitas de laurel. Colocar hojas secas de laurel en bolsitas de tela, y distribuirlas en armarios, cajones y alacenas. Hay que cambiarlas cada dos semanas, para asegurar que el aroma se mantenga fuerte y efectivo.
-Infusión de laurel. Hervir hojas de laurel en agua. Una vez fría, rociar el líquido en áreas problemáticas, como grietas o puntos de acceso. El procedimiento hay que repetirlo cada dos o tres días, para mantener el efecto repelente.
En resumen, el laurel es una opción económica, ecológica y segura para quienes buscan repeler cucarachas sin utilizar productos químicos. Sin embargo, su efectividad tiene límites y debe formar parte de una estrategia más amplia de control de plagas en el hogar.



