En un operativo conjunto entre la Municipalidad de Guaymallén, la Policía Rural y la Unidad Fiscal, se logró desarticular un criadero clandestino que funcionaba en una vivienda particular de El Sauce.
El procedimiento, motivado por reiteradas denuncias de vecinos sobre olores nauseabundos y ruidos constantes, reveló un escenario de horror para 81 perros, mayoritariamente de raza Pinscher miniatura, que vivían en condiciones sanitarias deplorables.
Maltrato animal y condiciones críticas
Al ingresar al inmueble, los inspectores de Zoonosis y Fiscalización constataron un cuadro de extrema insalubridad. Los animales permanecían entre acumulación de excrementos y agua estancada. El informe técnico detalló que los ejemplares presentaban parasitosis severas, bajo peso y falta de socialización. Lo más alarmante fue el hallazgo de canes con fracturas expuestas e infecciones avanzadas sin ningún tipo de asistencia veterinaria, además de medicación vencida en el lugar.
El operativo culminó con el secuestro de dispositivos electrónicos y la aprehensión de un responsable, quien quedó a disposición de la Justicia por presunto maltrato animal. Los animales, que eran utilizados para la comercialización ilegal, fueron puestos bajo el resguardo de organizaciones proteccionistas como "Salvando Patas".
Actualmente, el municipio inició un plan de recuperación que incluye esterilización y vacunación. Las autoridades confirmaron que los perros no regresarán al lugar de origen y, tras su rehabilitación clínica y emocional, se iniciará un proceso de adopción responsable para garantizarles una vida digna lejos del cautiverio.