A empujar

Atentos conductores: la lista de los cinco errores que acortan la vida útil de la batería

Cuestan mucho dinero, y son el alma del movimiento vehicular. Pero muchos desconocen que ciertas costumbres hacen que el acumulador cuelgue los guantes mucho antes de lo previsto.

Por Ciudadano.News

Errores garrafales a la hora de tratar nuestra batería. — Web

El que tiene un auto aprende con el auto. Puede que no se convierta en un mecánico especializado, pero el solo hecho de conducir un vehículo hace que, de a poco, acumule conocimientos para que el andar sea más placentero, o al menos para que el rodado nos lleve y nos traiga.

Y al levantar el capot, con el tiempo, podemos identificar elementos. Uno de los más importantes es la batería, ese cubo negro, pesado y caro que es la "pila" del auto. Sin ella nada arranca, y tampoco llegaríamos lejos. Sin embargo, hay ciertos cuidados que no todos los vendedores recuerdan decirle al comprador, con lo que la vida útil del acumulador suele acortarse, sin siquiera sospecharlo.

Cuidarla es clave. El encendido es primordial. Y para que nos dure más, aquí tenemos una lista de errores comunes que hacen que la batería muera antes, con el consiguiente peligro o complicación de dejarnos varados, sin posibilidad siquiera de que arranque el bendito auto.

1. Dejar el coche apagado durante un largo tiempo. Es uno de los factores que más afecta a la salud de la batería: la inactividad. Cuando un auto permanece sin ponerlo en marcha durante semanas o meses, la batería puede descargarse completamente debido al consumo pasivo de energía por parte de sistemas electrónicos. Entre estos están el reloj, la alarma, o la computadora. Fue el principal drama de muchos durante la pandemia, ya que la gente no utilizaba el coche con frecuencia.

¿Vas a dejar mucho tiempo el auto sin usar? Ojo: conviene pegarle una arrancada cada semana. Si no, olvidate de la batería.

Además, las placas internas de la batería suelen sulfatarse, lo mismo que le ocurre a una pila olvidada durante mucho tiempo. Para evitar este inconveniente, se recomienda encender el coche por lo menos una vez por semana, y manejar durante 15 o 20 minutos. Así, la batería vuelve a recargarse, y mantiene los sistemas eléctricos en funcionamiento.

 

2. Descuidar la limpieza. Craso error. Los terminales, o bornes, suelen llenarse de tierra que, a la larga, se convierte en una pasta. Además, al ser metálicos, pueden acumular corrosión y humedad, lo que impide la correcta conducción de la electricidad y aumenta el riesgo de descargas. Esa corrosión afecta también a la conexión eléctrica, algo que afecta el encendido o el rendimiento de los sistemas eléctricos del coche.

La limpieza de la batería: algo de lo que siempre nos olvidamos (o ni siquiera sabíamos que teníamos que hacer)

La solución es dedicar tiempo a la limpieza, con herramientas adecuadas. Un cepillo especial para baterías y una solución de agua y bicarbonato pueden arreglar el problema. En el manual del vehículo suelen venir recomendaciones específicas del fabricante en cuanto al mantenimiento de la batería.

 

3. Olvidarse de apagar las luces. Faros, luces interiores, balizas, luces de posición. ¿Cuántas veces hemos tenido que avisarle a alguien que el auto sigue iluminado? Aunque muchos autos modernos están equipados con sistemas que apagan las luces en forma automática, esto no pasa en los coches más antiguos. Una luz prendida puede ser el final de la batería.

Si te bajás del auto, revisá que las luces estén apagadas.

La solución es más que simple: revisar las luces al bajar del coche. Es que, de no hacerlo, podría venir una descarga parcial de la batería, o peor: una descarga completa.

 

4. Conectar muchos dispositivos electrónicos. Nos vamos de viaje y pensamos que el coche es como nuestra casa: conectamos el USB, el GPS, cámaras del tablero, cargadores de celular, y cuanto aparato vemos por ahí. Pero eso afecta a la batería, porque esta se puede sobrecargar.

Cargar y sobrecargar aparatos dentro del coche puede afectar la duración de la batería.

Y las consecuencias son peores si el auto está apagado, porque allí la batería es la única fuente de energía para estos dispositivos. Si el consumo supera la capacidad de la batería, tendremos una descarga rápida, y su rendimiento a largo plazo no será lo estipulado.

 

5. Ignorar las señales de advertencia. Nos olvidamos de lo simple: una pequeña revisión. La batería necesita que le prestemos atención, sobre todo cuando el arranque es lento, cuando las luces son tenues, o cuando se apagan, o cuando la batería se ve hinchada. Todo esto son síntomas de problemas relacionados con la pronta "muerte" de nuestro acumulador.

A cada tanto, revisar la batería: si está hinchada, es señal de que se viene el cambio.

Cabe entonces levantar el capot y revisar todo. Y desde allí, consultar el manual del usuario o, en todo caso, buscar una versión digital en internet. Así podremos alargar la vida útil de la parte esencial de nuestro coche: la batería.