En momentos en que la crisis por los incendios forestales se cierne sobre la Argentina, la subsecretaria de Ambiente de la Nación, Ana Lamas, presentó su renuncia a su cargo en el gobierno de Javier Milei.
La funcionaria decidió dar un paso al costado por "agotamiento" en sus obligaciones, y otras razones "de índole personal". Según pudo conocerse, durante la mañana del jueves 13 estaba esperando la aceptación a su renuncia.
Lamas es abogada de la Universidad de Buenos Aires, especializada en derecho ambiental. Además, fue subsecretaria de perfil técnico, con formación en la Universidad Maimónides, y docente en varias universidades nacionales.
Esta renuncia de Ana Lamas aparece luego de que la Subsecretaría de Ambiente perdiera jerarquía y funciones a lo largo del año 2024. Esta tendencia se había profundizado en los primeros meses del año actual.
Dicha subsecretaría había dejado de intervenir en la gestión del Sistema Nacional de Manejo del Fuego, que está a cargo de la dotación de los equipos de emergencias, vehículos y rescatistas, para asistir a las provincias en caso de incendios. Esa tarea se trasladó al ministerio de Seguridad Nacional, a cargo de Patricia Bullrich.
Ana Lamas descartó que su renuncia estuviera ligada a la emergencia ambiental por la que atraviesa nuestro país. Los motivos, según ella misma precisó, tienen que ver con una acumulación en el desgaste de la función pública.
Racconto de los incendios
Desde mediados de enero, la Patagonia sufre una serie de incendios forestales en las zonas de Epuyén y El Bolsón, en Chubut, y en los parques nacionales de Nahuel Huapi y Lanín, en Río Negro y Neuquén. Tanto el Gobierno nacional como las autoridades provinciales atribuyeron el origen del fuego a la acción humana directa, vinculada a grupos mapuches.
Sin embargo, el problema trasciende a la Patagonia, ya que se han registrado incendios en la provincia de Corrientes, con más de 100 mil hectáreas arrasadas en Curuzú Cuatiá y Mercedes. También han sufrido incendios las provincias de Córdoba y Catamarca.


