Después de una jornada marcada por la intensidad legislativa, la senadora y jefa de bloque de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, salió al cruce de las críticas contra el proyecto de modernización que ya cuenta con media sanción de la Cámara alta.
Con un discurso centrado en la reactivación económica, la legisladora fue tajante al afirmar que la normativa representa un cambio de paradigma necesario para el país.
"Es una ley muy buena que no destruye empleos ni empresas", sentenció la senadora en declaraciones radiales, buscando disipar los temores de los sectores opositores. Según su visión, el texto aprobado busca terminar con la litigiosidad excesiva que, a su criterio, asfixia a las pymes argentinas.
Patricia Bullrich defendió la reforma laboral y el fin de la "industria del juicio"
Durante su exposición, Bullrich destacó que el eje central de la propuesta es brindar seguridad jurídica tanto al empleador como al empleado.
Al respecto, la referente oficialista explicó: "Hicimos una construcción colectiva con todos los senadores y logramos un consenso histórico para terminar con la industria del juicio que tanto daño le hizo a la producción".
La senadora subrayó que la reforma no solo es equilibrada, sino que es la más ambiciosa de las últimas cinco décadas. "Estamos a un paso de un cambio histórico para la Argentina; basta de informalidad y de reglas que solo favorecen a unos pocos", añadió, reforzando la idea de que la transparencia será el motor de las nuevas contrataciones.
Concesiones y votos en el Senado
Pese a los incidentes registrados en las inmediaciones del Congreso, el oficialismo logró blindar el corazón del proyecto tras aceptar 28 modificaciones tácticas.
Bullrich, quien encabezó las negociaciones, reconoció que se escucharon los reclamos de gobernadores y algunos sectores gremiales para garantizar la gobernabilidad.
En este sentido, la parlamentaria puntualizó: "El Gobierno escuchó a todos y equilibró el proyecto para que todos sientan participación; creo que los resultados se verán pronto en la calle".
Tras la victoria en el Senado, con 42 votos a favor, el texto ahora se encamina a la Cámara de Diputados, donde el oficialismo espera una sanción definitiva antes de que finalice febrero.

