La tarde de este miércoles se convirtió en un escenario de batalla campal en las inmediaciones del Congreso de la Nación. Mientras en el Senado se discutían los puntos clave de la reforma laboral impulsada por el Ejecutivo, la movilización de organizaciones sociales y sectores sindicales derivó en graves incidentes que incluyeron ataques con artefactos incendiarios y una fuerte respuesta policial.
Manifestantes enfrentan a un vehículo lanza agua
La escalada de violencia comenzó cuando un grupo de manifestantes logró derribar el vallado de seguridad sobre la Avenida Entre Ríos. Protegidos por escudos de madera improvisados, algunos individuos fueron registrados por cámaras de seguridad armando y lanzando bombas Molotov contra el cordón de la Policía Federal. La fuerza de seguridad, apoyada por la Policía de la Ciudad en la retaguardia, respondió con el uso de camiones hidrantes, gases lacrimógenos y balas de goma para dispersar a los atacantes.
Desde el entorno presidencial, la respuesta fue tajante. El presidente Javier Milei utilizó sus canales oficiales para criticar duramente a los sectores que apelaron a la violencia: "A los catadores de modales habría que recordarles que del otro lado tenemos esto. Son campeones de plumas cobardes que callan ante el mal", sentenció el mandatario, reafirmando su respaldo al accionar policial.
Por su parte, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien supervisó el operativo bajo el protocolo antipiquetes, fue enfática al señalar que el desorden no detendrá el proceso legislativo. "En la calle, la ley y el orden se respetan. El único idioma que conocen es la violencia porque con los votos no les alcanza", afirmó la funcionaria.
Un debate bajo presión
Dentro del recinto, la oposición nucleada en el peronismo y el bloque de las dos CTA mantuvo su rechazo absoluto al proyecto, argumentando que la reforma vulnera derechos adquiridos. Sin embargo, desde el oficialismo aseguran que la ley "sale sí o sí" para combatir lo que denominan "la industria del juicio".
Las fuerzas de seguridad apelan a las motos
Al caer la noche, la zona quedó bajo custodia federal con un saldo de múltiples detenidos y efectivos policiales heridos. El debate en el Senado continúa en una sesión que se prevé maratónica y bajo un clima de máxima alerta.