Opinión

EE.UU / UE: ¿divorcio en puerta?

Aseguran que la postura geopolítica de Trump se basa en una amistad recíproca con Putin, pero nosotros pensamos que cada uno cuida lo propio, incluso cuando eso significa cuidar lo del otro.

Emilio Luis Magnaghi

Por Emilio Luis Magnaghi

24 Febrero de 2025 - 10:46

El líder ruso Vladimir Putin y el presidente de EE.UU. Donald Trump. (Foto: web)
El líder ruso Vladimir Putin y el presidente de EE.UU. Donald Trump. (Foto: web)

24 Febrero de 2025 / Ciudadano News / Otro Punto de Vista

Sin duda alguna pocas relaciones internacionales han sido tan duraderas y soportado duras pruebas como la prolongada amistad que se dispensan los Estados Unidos con Europa

Para hacer una historia larga muy corta, podemos empezar diciendo que comenzó formalmente con el ingreso de los EE.UU. en la Primera Guerra Mundial, no sin que antes su presidente, Woodrow Wilson, hubiera prometido que se cortaría un brazo antes de hacerlo.

Continuó durante la primera postguerra para nuevamente renovar sus votos con la llegada de la Segunda Guerra Mundial. 

A posteriori, y a instancias de otro presidente estadounidense, Harry Truman, supo navegar por las turbulentas aguas de la denominada Guerra Fría.

Todo parecía marchar sobre rieles hasta hace muy poquito. Concretamente, hasta la llegada a la presidencia de los EE.UU. de Donald Trump, quien -tal como lo había prometido en su campaña electoral- le pondría fin a la guerra entre la Federación Rusa y Ucrania

Los que seguimos las vicisitudes de la política internacional teníamos algunas pistas a partir de las declaraciones del por entonces candidato a presidente de los EE.UU., de por dónde vendría la cosa. Pero, la verdad sea dicha, nos hemos visto sorprendidos por la contundencia de los hechos presentes.

Todo pareció comenzar a tomar forma con el duro discurso de su vicepresidente, J.D. Vance ante la Conferencia de Seguridad de Múnich, que le arrancó lágrimas al representante de Alemania. 

Concretamente, palabras más, palabras menos, trató a los europeos de maricones, de representar falsos valores democráticos y de estar construyendo una sociedad basada en la opresión.

Vance se lanza contra Europa desde la Conferencia de Seguridad de Múnich. (Foto: web)
Vance se lanza contra Europa desde la Conferencia de Seguridad de Múnich. (Foto: web)

A continuación, se supo que a propuesta del presidente Trump, los respectivos ministros de relaciones exteriores de Rusia y de los EE.UU. se reunirían en Riad, la capital de Arabia Saudita. Eso sí, sin la presencia de delegaciones de Ucrania ni de la UE. 

Pronto estalló el escándalo en la forma de agrias recriminaciones de los excluidos hacia su antiguo aliado.

Aparentemente y hasta donde sabemos las negociaciones girarían en base a una hoja de ruta de tres etapas, a saber: 

  1. Un cese al fuego inmediato,
  2. elecciones libres en Ucrania y
  3. la continuación de las negociaciones de paz.

Si esto es así, y no hay motivos para dudar, podemos concluir que Rusia obtiene no sólo sus objetivos de guerra en Ucrania, si no también, consolida su posición geopolítica como potencia regional con proyección global.

Como si esto fuera poco, al desplante hacia sus aliados europeos Trump le agregaría el agravio hacia el líder ucraniano, Volodomir Zelenski, al tratarlo de comediante de éxito modesto y afirmar que "Se niega a tener elecciones, está muy abajo en las encuestas ucranianas, y en lo único que era bueno era en tocar a Biden 'como un violín'. Un dictador sin elecciones, más vale que Zelenski se mueva rápido o no le va a quedar país".

Volodimir Zelenski, muy criticado por Trup. (Foto: web)
Volodimir Zelenski, muy criticado por Trump. (Foto: web)

Además, por si faltara algo, le suma que:

  • "Nos robó 350 mil millones de dólares para entrar en una guerra imposible de ganar".
  •  "Y, sin embargo, Zelensky admite que la mitad del dinero que le enviamos 'ha desaparecido'".

Para complementar las medidas tendientes hacia la convivencia pacífica entre los EE.UU. y la Federación Rusa, el primero de ellos está considerando la posibilidad de retirar su presencia militar en los países europeos que se unieron a la OTAN después de 1990, tales como Albania, Bulgaria, Croacia, República Checa, Estonia, Finlandia, Hungría, Latvia, Lituania, Montenegro, Macedonia, Polonia, Rumania, Eslovaquia, Eslovenia y Suecia. 

Con ello, se le otorga la derecha a la petición y a la promesa no cumplida de no expandir a la OTAN hacia el Este, lo que para muchos analistas es la madre del borrego y la causa remota de la guerra en desarrollo. 

Llegado a este punto, están los que argumentan que la postura geopolítica de Donald Trump se basa en una amistad recíproca con su par, Vladimir Putin. 

Nosotros preferimos pensar -parafraseando a uno de nuestros contactos en X- que la realidad es amiga de ambos y que ella los convierte en pasajeros del mismo viaje. Cada uno cuida lo propio, incluso cuando eso significa cuidar lo del otro.

Porque, como lo afirmara el sabio griego Aristóteles: la única verdad es la realidad.

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El doctor Emilio Luis Magnaghi es director del Centro de Estudios Estratégicos para la Defensa Nacional Santa Romana. Autor de El momento es ahora y El ABC de la Defensa Nacional.

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