¿Es posible imaginar la vida sin las aplicaciones que tenemos en el celular? Es posible sobrevivir sin ellas, pero hay que admitir que el mundo sería más aburrido, ineficiente y desorganizado. Las aplicaciones móviles nos acompañan en cada paso que damos en el presente: nos comunicamos, nos organizamos, la pasamos bien, y hasta pagamos con dinero virtual. ¿Pero alguien, alguna vez, se preguntó cuál fue la primera app de la historia?
El concepto de app, tal como lo conocemos hoy, empezó a tomar forma a fines de la década del 90, cuando aquellos primeros teléfonos celulares incorporaban herramientas básicas. En ese tiempo, las aplicaciones no se descargaban de ninguna tienda, sino que ya venían incluidas en los sistemas operativos de los teléfonos.
Al hablar de la prehistoria de las aplicaciones, hay que pensar en el concepto de sencillez: una agenda de contactos, un calendario, un reloj que nos ayude a despertar, o hasta un editor de sonidos de llamada. Pero esas herramientas eran limitadas en lo funcional, y también en el diseño y la experiencia de usuario. Lejos estaban los modelos que hoy compartimos.
Jueguitos pioneros: el Tetris y la viborita
Uno de los hitos cruciales en la historia de las primeras aplicaciones móviles fue la inclusión del famoso juego Tetris, que había sido creado en 1984. Desarrollado por el programador ruso Alekséi Pázhitnov, fue adaptado a los grandes aparatos móviles de la década del 90, formando parte de las primeras formas de entretenimiento móvil.
Pero por alguna razón, el Tetris no figura como la primera aplicación para celulares. Sí lo hizo el juego Snake, más conocido como "la Viborita", introducido por la marca finlandesa Nokia, en 1997. Snake se convirtió en la primera aplicación móvil, y se ganó una popularidad insólita a nivel mundial. Era simple, se podía jugar de manera sencilla, y estaba disponible en forma gratuita para millones de teléfonos Nokia. Fue un fenómeno cultural.
Año 2008: punto de inflexión
Si bien el nacimiento de lo que hoy conocemos como app sucedió en la década del 90, hay un punto de inflexión en la historia de estas herramientas. En julio de ese año, Apple lanzó su App Store, y Google no se quedó atrás: "abrió las puertas" de Google Play, que anteriormente se llamaba Android Market. ¿Pero qué había en esos "almacenes"?
Tanto App Store, como Google Play, permitieron que los desarrolladores crearan, subieran y distribuyeran sus aplicaciones móviles directamente para los usuarios, un hecho que marcó el comienzo de la economía de las aplicaciones. En un comienzo fueron cosas básicas: calendarios y juegos simples. Pero allí mismo surgieron aplicaciones relacionadas con la educación, la salud, y hasta la economía.
¿Hay futuro para las apps?
Remontarse a la década del 90 da un poco de nostalgia, pero también cierto tipo de tristeza, mirando con ojos del año 2025. Las aplicaciones móviles actuales ya vienen integradas con inteligencia artificial, realidad aumentada, y hasta el blockchain. Hoy ofrecen mucho más que entretenimiento: se puede trabajar a distancia, se puede hacer pagos, aprender idiomas, mejorar la salud, y controlar dispositivos a distancia, como cámaras de seguridad y hasta lavarropas.
Y ni hablar del número de usuarios de aplicaciones alrededor del mundo: según una consultora privada, ya hay más de 7 mil millones de usuarios de smartphones en todo el mundo, y la tendencia indica que las aplicaciones, descargadas o ya incluidas, son parte de la vida cotidiana. Y esa vida cotidiana se volverá cada vez más dependiente de ellas.

