Una trágica noticia conmocionó a la comunidad del Colegio Sagrado Corazón, en Mendoza, al conocerse el fallecimiento de Francesca Mazza, una alumna de 12 años de séptimo grado, durante el viaje de egresados de su curso en Córdoba. La niña murió ahogada tras lanzarse por un tobogán en el parque acuático Mundo Cocoguana, ubicado en la localidad de Malagueño, cercana a Villa Carlos Paz.
El accidente ocurrió alrededor de las 13 del martes, mientras Francesca y sus compañeros disfrutaban del último día de actividades en el parque acuático. Según relataron testigos, un guardavidas fue alertado por una alumna que vio a la niña "flotando en el agua". A pesar de los esfuerzos por reanimarla, Franchesca no sobrevivió, dejando una profunda tristeza en su familia y en toda la comunidad escolar.
Tras recibir la noticia, los padres de Francesca, junto a los directivos y un equipo de psicólogos del colegio, fueron asistidos en Mendoza antes de trasladarse a Córdoba. A su llegada, los esperaban representantes de la empresa de viajes Aramendi, encargada de la organización del viaje, quienes acompañaron a la familia en este momento de dolor. Dos hermanos menores de la niña también asisten al Colegio Sagrado Corazón, uno de los establecimientos católicos más tradicionales de la ciudad mendocina.
Una comunidad devastada y sin respuestas claras
"Es un golpe muy duro para todos. Era un grupo muy unido, iban juntos desde la sala de cuatro años", comentó una madre del curso afectado. En el contingente viajaban 50 estudiantes, acompañados por docentes y directivos, en un viaje que se venía planificando desde hacía dos años. La empresa Aramendi, con más de tres décadas de experiencia en viajes de egresados, organizó el transporte y la estadía del grupo, que incluía un itinerario de siete días por diferentes destinos de Córdoba.
La visita al parque Mundo Cocoguana estaba prevista como última actividad del viaje. Tras el accidente, la fiscalía del Primer Turno de Villa Carlos Paz inició una investigación para determinar las circunstancias de la muerte, incluidas posibles causas de desmayo o golpes al descender del tobogán.
El viaje incluía una serie de actividades de aprendizaje y recreación en distintas localidades cordobesas, como Alta Gracia, Villa María y Villa Cura Brochero.
Ante la trágica noticia, los estudiantes fueron aislados y contenidos en una sala del complejo, sin acceso a sus teléfonos y sin información detallada sobre lo sucedido a su compañera. Psicólogos y docentes los acompañaron en este difícil momento, a la espera de que se les informe adecuadamente sobre lo ocurrido.
La comunidad educativa del Sagrado Corazón se encuentra en duelo y canceló sus actividades escolares hasta nuevo aviso. En un comunicado, el colegio expresó su "solidaridad y condolencias a la familia, a los compañeros y a toda la comunidad educativa". Además, se pidió a los padres que esperen la llegada del contingente a Mendoza, prevista para este miércoles.
Varios padres de los estudiantes decidieron viajar a Córdoba para acompañar a sus hijos y recibirlos en medio de la angustiante situación. A su vez, en Mendoza, los familiares y compañeros de Franchesca organizan una vigilia para recibir al grupo de egresados en el colegio.
Guillermo Sallitto, presidente de la Asociación Mendocina de Agencias de Viajes y Turismo (AMAVYT), se pronunció sobre la tragedia: "La información que tenemos está en manos de la fiscalía, que trabaja para determinar cómo ocurrieron los hechos. Es un hecho lamentable; recién comienza la temporada de turismo estudiantil en Carlos Paz y esto nos enluta a todos, tanto al colegio como a nosotros, como agentes de viaje".
Sallitto destacó que la contratación de servicios para estos viajes cuenta con regulaciones y medidas de seguridad específicas: "Todas las agencias estudiantiles de la provincia de Mendoza están habilitadas bajo la supervisión de la subsecretaría de Turismo y Deportes de la Nación. Estas habilitaciones incluyen avales de seguros de caución y responsabilidad civil, porque no se trata de un viaje común. Los menores van siempre acompañados por coordinadores adultos con cursos de primeros auxilios y RCP, certificados por la Cruz Roja. Además, los parques donde realizan actividades están equipados con protocolos de seguridad. En este caso, el contingente iba acompañado por docentes, padres y el personal del parque, que cuenta con más de diez años de experiencia".