Riesgo

Tos convulsa: alarmante causa detrás de las 6 muertes infantiles registradas en Argentina

La caída en la vacunación infantil expone a los más pequeños y ya provocó seis muertes por tos convulsa en el país.

Por Sebastian Peralta

Más allá de la protección individual, la vacunación es un deber colectivo para proteger a los más vulnerables, como los bebés y embarazadas. — (Fuente: Pexels)

Se profundiza la crisis sanitaria por el brote de coqueluche (o tos convulsa) en Argentina. Según el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) N.º 782, entre las semanas epidemiológicas 1 y 45 de 2025 se registraron seis fallecimientos.  

De ellos, cuatro correspondieron a bebés menores de un año y dos a niños de entre 1 y 2 años

El dato más preocupante es que ninguno de los cuatro niños en edad de vacunación tenía registrada una sola dosis en el Registro Federal de Vacunación Nominalizado (Nomivac)

Los otros dos casos correspondían a bebés de menos de dos meses, demasiado pequeños para recibir la primera inmunización. 

Con este panorama, la tasa de letalidad es de 1,2%, un indicador que refuerza la gravedad del brote y el impacto directo de la caída en las coberturas de vacunación.

En diálogo con El Interactivo de Ciudadano.news, la infectóloga pediatra Alejandra Gaiano fue contundente. 

"Todas las vacunas del calendario nacional previenen enfermedades graves o potencialmente mortales. El riesgo real es que fallezcan pacientes".

Riesgo de reintroducir enfermedades eliminadas

La falta de vacunación no solo impulsa el brote actual: también abre la puerta al regreso del sarampión y la poliomielitis

Gaiano recordó que la vacunación es un "acto solidario de protección colectiva", esencial para resguardar a quienes no pueden inmunizarse, como recién nacidos y embarazadas. 

Hasta agosto de 2025, se reportaron 35 casos confirmados de sarampión en Argentina.

En Argentina, el calendario es obligatorio y la ley respalda incluso acciones judiciales para garantizar su cumplimiento.

Tres causas que explican la caída en la vacunación

Gaiano describió un escenario multicausal. Por un lado, persisten dificultades de acceso en sectores vulnerables, donde la distancia o la falta de recursos impiden llegar a los vacunatorios.

A esto se suma la desconfianza instalada durante la pandemia, que "terminó permeando hacia el resto de las vacunas".

Pero el factor más grave, según la especialista, es la proliferación del discurso antivacunas, que ya no es marginal.