El recientemente conocido Trastorno por Evitación/Restricción de la Ingesta de Alimentos, Teria, es un problema alimenticio cada vez más frecuente en niños y que potencia la preocupación entre especialistas pediatras y las familias de los chicos.
María Laura Santellán, psicóloga, explicó en el magazine de Ciudadano News, El Interactivo: "Teria es una sigla que significa un trastorno de la conducta alimentaria. Es de lo más desconocido, aunque su incidencia y prevalencia es muy alta en niños. Empezó a diagnosticarse y a considerarse dentro del DSM5 que es el manual de psiquiatría que se utiliza en todo el mundo entero a partir del 2003. Y dentro de los trastornos alimentarios es el que ataca más precozmente porque es un desorden que atañe a la infancia y es el gran desconocido de los pediatras".
"Este trastorno se llama trastorno evitativo, restrictivo de la ingesta de alimentos. Qué sucede, tenemos varios tipos. Tenés el tipo de pacientes que tiene rechazo a comer, otros niños que tienen desinterés en comer, no les interesa. Es como si nunca tuvieran hambre, como si la comida no le interesara, están mucho tiempo con un plato de comida adelante. Otro tipo de presentaciones son los que tienen miedo. Miedo a comer por atragantarse. Algunos padres refieren a que han tenido algún trauma al respecto, alguna vez que vomitó y se sintió mal o eso le generó mucho miedo, entonces tenemos diferentes presentaciones. Y otros que son directamente inapetentes, que tienen esa especie de abulia frente a la comida, presentan un rechazo a comer determinado tipo de alimento", refirió.
Cuándo se habla de Teria, "hablamos cuando es muy intenso esto, muy marcado y, por lo tanto, la restricción alimentaria, el tipo de alimentos se hace muy monocorde. Y son escasos los alimentos que los chicos logran ingerir. Entonces trae probemos nutricionales y la mayoría está relacionado con un bajo peso. También podemos tener Teria que estén relacionados con el sobrepeso, porque son niños que no comen diversidad de alimentos y comen lo que se llama alimentos blancos. Mucho hidrato de carbono o dulces y evitan todo tipo de alimentos que pueda crujir porque hay mucha cuestión sensorial en Teria. Es decir, los chicos no comen porque no les gusta la textura, el color, el olor e incluso el sabor, entonces la restricción comienza a ser cada vez más evidente y es progresiva si no se hace el tratamiento adecuado", explicó.
"Muchos chicos con Teria no comen frutas. Los padres refieren a que antes comía la banana y ahora no la quiere comer, es como que se incrementa, como todo síntoma se va incrementando en su operación. Qué preocupa, que una cosa sean quisquillosos y rechacen algún tipo de alimento. Pero esto es más que quisquilloso. Estos son niños que están comprometidos psicosocialmente y también biológicamente porque no crecen lo suficiente porque dejan de ir a lugares donde tienen que comer. Y que están afectados también en su capacidad de desenvolverse con un hábito alimentario normal para la edad que tienen", amplió.
Consideró que, "insistimos mucho en que no hay que normalizar que los niños coman mal, que solo coman ultraprocesados, que solo coman cosas dulces. No hagamos de una alimentación poco equilibrada y poco variada, una normalidad que nos tranquilice. Los pediatras muchas veces no saben ni siquiera la existencia de este trastorno".
"Es un desorden categorizado hace poco en salud mental como para que se hayan desarrollado tratamientos empíricamente comprobables. La realidad es que en este momento no hay ningún tratamiento que pueda decir, este es el protocolo. El mecanismo es bastante artesanal, pero en casi todos los tratamientos que resultan efectivos siempre hay un área de educación familiar que es enseñar a las familias a exponer paulatina y sistemáticamente el niño a alimentos nuevos, tolerando el proceso de rehabilitación alimentaria", manifestó.
Por otro lado, admitió que, "la exposición de aquellos alimentos que el niño rechaza, esto es llevado por nutricionistas que intentan que el niño vaya contactando. Es un trabajo paulatino sistemático. La otra pata es el área pediátrica. Se combinan aspectos psicológicos, nutricionales y pediátricos en el tratamiento de Teria".
"Un niño que puede ser selectivo con la alimentación de manera natural. Tiene que dejar de serlo a partir de los 24 meses. Se suele manifestar fuertemente Teria a partir de los 7 u 8 años, ahí es donde vemos claras dificultades cuando ese niño no está pudiendo comer casi nada", concluyó.