En una entrevista para el programa Sin Verso, por Ciudadano News, Gustavo Brambati, subgerente de seguridad vial de CESVI (Centro de Experimentación y Seguridad Vial), expresó su profunda preocupación por los siniestros recurrentes en zonas de médanos, donde se suelen realizar actividades de riesgo sin el control adecuado.
Según el especialista, en estos lugares se suele "hacer la vista gorda" ante competencias ilegales y maniobras peligrosas que ponen en riesgo tanto a peatones como a conductores en un entorno de visibilidad limitada. Asimismo, Brambati ratificó el apoyo de CESVI a la ley de alcohol cero vigente en la provincia de Buenos Aires, considerándola una regla clara y necesaria para reducir la siniestralidad.
La infraestructura como "trampa mortal"
El especialista también puso el foco en el estado crítico de las rutas argentinas, mencionando específicamente el paso internacional Cristo Redentor en Mendoza como una zona de alta exigencia. Brambati calificó la infraestructura deficiente como una "trampa mortal", ya que la falta de señalización, baches y banquinas descalzadas no ofrecen margen de error al conductor.
A esta problemática se suma el factor humano, donde el cansancio provocado por las largas colas y demoras en los pasos fronterizos termina afectando la percepción y capacidad de respuesta de quienes están al volante.
El desafío de la tecnología y los sistemas ADAS
En relación con los avances en seguridad vehicular, Brambati destacó la importancia de los sistemas de asistencia a la conducción (ADAS), como el frenado autónomo y el mantenimiento de carril. Sin embargo, advirtió que muchos usuarios desconocen o anulan estas funciones, perdiendo una herramienta clave para evitar accidentes.
Finalmente, subrayó que estas tecnologías dependen de una señalización vial óptima para funcionar correctamente y recordó la importancia de realizar chequeos técnicos periódicos a los radares y sensores del vehículo tras cualquier impacto para asegurar su efectividad.

