Rituales

Ruda y caña: el ritual del 1° de agosto que limpia cuerpo, mente y energía

Cada año, el primer día de agosto convoca a miles de personas a beber caña con ruda para espantar males, cortar lo viejo y atraer lo bueno.

Por Ciudadano.News

Ruda y su ritual. — iStock.

El 1° de agosto tiene un peso simbólico que se remonta a tiempos precolombinos y cruza lo espiritual, lo físico y lo emocional. Ese día, en muchos hogares del país, especialmente del norte argentino, se bebe caña con ruda en ayunas para protegerse de enfermedades y energías densas. No se trata solo de una superstición, sino de un acto de conexión con lo ancestral, con la naturaleza y con uno mismo. 

Ruda y caña: el ritual del 1° de agosto

Llevar adelante el ritual del 1° de agosto requiere ciertos cuidados previos. La ruda macho debe colocarse en un frasco oscuro, cubierta por caña o ginebra, y dejarse macerar al menos una semana. El recipiente se guarda en un sitio tranquilo, sin manipulación excesiva. Al llegar el día clave, se recomienda tomar uno, tres o siete sorbos en ayunas, siempre en silencio. 

Planta de ruda.

Práctica para quienes quieran sumarse al ritual de la ruda

  • Conseguí ruda macho fresca antes del 25 de julio.
  • Elegí una caña blanca o una ginebra de buena calidad.
  • Colocá varias hojas de ruda en un frasco de vidrio con tapa hermética.
  • Cubrí con el alcohol y dejá reposar en un lugar oscuro.
  • El 1° de agosto, al despertar, tomá uno, tres o siete tragos.
  • No hables hasta después del último sorbo.

Ruda.

El valor emocional de la ruda 

Más allá de los beneficios que se le atribuyen, el ritual con ruda también cumple una función emocional. Hacer una pausa, pensar en lo que uno desea dejar atrás y proyectar nuevos comienzos tiene un valor terapéutico. Muchas personas sienten que el acto de tomar ruda con intención las ayuda a resetearse, como si fuera un botón simbólico de renovación. 

La historia oculta detrás de la ruda y su poder simbólico

La ruda no es una planta cualquiera, desde hace siglos se la usó en rituales de protección, tanto en América como en Europa. En el noroeste argentino, los pueblos originarios ya la consideraban una aliada para espantar enfermedades en los meses más fríos.