En una entrevista en El Interactivo, el programa que se emite de lunes a viernes de 12 a 14 por Ciudadano News, la doctora Mariela Rodríguez Ruiz, jefa del Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Pirovano, abordó una problemática que afecta a una porción importante de la población y que, sin embargo, suele ser subestimada o mal diagnosticada: la rinosinusitis crónica.
"Estaría bueno hacer la diferencia entre un resfrío común y una rinosinusitis, porque muchas veces se confunden", explicó Rodríguez Ruiz. "El resfrío es una condición viral autolimitada que suele durar entre 7 y 10 días, con síntomas como congestión nasal, secreción, dolor de garganta y malestar general, algo muy frecuente, sobre todo en niños en edad escolar que terminan contagiando a los adultos en casa", detalló.
En cambio, la rinosinusitis crónica presenta un cuadro más complejo. "Implica síntomas similares pero que se extienden por más de tres meses. La congestión se vuelve persistente, hay secreciones más espesas y de distintos colores, dolor facial más intenso, oídos tapados y una sensación general de malestar que puede alterar seriamente la calidad de vida", agregó.
Diagnóstico y tratamientos disponibles
Rodríguez Ruiz destacó que el acceso a la salud pública y a los avances médicos actuales permite un abordaje temprano y efectivo del problema. "Hoy contamos con medicamentos adecuados, tratamientos quirúrgicos si es necesario y, en algunos casos, terapias biológicas. Lo importante es no postergar la consulta médica. En hospitales públicos como el Pirovano, recibimos a todos los pacientes con este tipo de síntomas", sostuvo.
El cuadro puede agravarse si no se trata a tiempo. "En niños puede comprometer la órbita ocular, poniendo en riesgo la visión. También puede derivar en infecciones graves como meningitis o abscesos cerebrales. En adultos, puede agudizar cuadros de asma o derivar en hospitalizaciones. Son complicaciones serias que hoy, con una consulta oportuna, se pueden evitar", alertó la especialista.
Factores de riesgo y prevención
La rinosinusitis crónica tiene mayor prevalencia en otoño y primavera, estaciones en las que las alergias se intensifican. "En el AMBA, una de cada cuatro personas tiene algún tipo de alergia relacionada con la contaminación ambiental o los cambios estacionales. A eso se suma que el frío debilita el sistema inmune y aumenta el riesgo de infecciones respiratorias como faringitis o rinosinusitis", indicó Rodríguez Ruiz.
Además, remarcó el impacto del covid persistente en la salud respiratoria. "Desde la pandemia, muchas personas quedaron con secuelas en las vías aéreas superiores e inferiores, como la pérdida del olfato o dificultades respiratorias. Esto también influye en la aparición de cuadros persistentes".
Por eso, la profesional insistió en la responsabilidad ciudadana: "Si un chico tiene fiebre o está resfriado, no debe ir a la escuela. Usar barbijo y mantener distancia cuando hay síntomas respiratorios sigue siendo una medida útil para prevenir contagios".
Consultar a tiempo, la clave para evitar complicaciones
La recomendación es clara: "Si los síntomas como nariz tapada, secreción o congestión persisten, si hay dificultades para dormir o para respirar normalmente, hay que acudir al especialista. A veces se requieren estudios por imágenes como radiografías o tomografías, además del examen clínico. No hay que dejarse estar", concluyó Rodríguez Ruiz.
El mensaje es contundente: la rinosinusitis crónica no es un resfrío mal curado, sino una enfermedad que puede evitarse o tratarse con éxito si se actúa a tiempo.