Menos papeleo

Reforma electoral: "La boleta única tiene ventajas y desventajas, y solo tenemos un año para adaptarla"

Tomás Marchetta es investigador, y explicó en Sin Verso los alcances de semejante cambio estructural. "Puede haber ahorro monetario, pero también un debilitamiento de los partidos grandes", dijo.

Por Ciudadano.News

"Como beneficio, hay un gran ahorro fiscal en términos de impresión de boletas, ya que no quedarán en manos de los partidos" (Tomás Marchetta) — Web

Hace poco, el Instituto Lebensohn emitió un informe sobre la reforma electoral de La Libertad Avanza, en el que se destacó que "se busca modificar el tipo de boleta de votación, un aspecto que podría alterar profundamente la forma en que los ciudadanos ejercen su derecho al sufragio, y que plantea interrogantes sobre la accesibilidad y la integridad del proceso electoral". En dicho trabajo se hace mención que esta reforma refleja la determinación del Gobierno de transformar el sistema electoral argentino.

Pero si esto llegara a concretarse, tendrá, sin dudas, profundas implicancias para el futuro de la democracia en la Argentina. Para entender este tema crucial, la producción de Sin Verso (lunes a viernes de 9 a 12, por Ciudadano News 91.7) convocó a Tomás Marchetta, investigador del Instituto Lebensohn de Formación y Pensamiento.

 En dicho programa, el profesional advirtió que "hay tres puntos sobre los cuales La Libertad Avanza pretende avanzar. Uno de esos puntos es la eliminación de las PASO, el segundo es el cambio del financiamiento de la política electoral, y por último la aprobación de la boleta única de papel".

Tomás Lebensohn

Esta discusión involucra a varios sectores: el político, la sociedad civil, y los organismos internacionales que velan por la calidad de los procesos electorales. "Venimos votando con la boleta partidaria -indica Marchetta-, que se llamaba 'boleta sábana'. Cuando las elecciones eran concurrentes (nacionales y provinciales en el mismo día) había un efecto arrastre. Estaban todos los cargos y nombres dispuestos en la boleta, pero ahora, con la boleta única de papel, cambiamos a un modelo como el de Mendoza: todos los partidos, todos los cargos, pero no hay opción de votar la lista completa", comenta Marchetta.

"Cuando las elecciones eran concurrentes (nacionales y provinciales en el mismo día) había un efecto arrastre" (Tomás Marchetta)

Como todo en la vida, un cambio semejante trae beneficios, pero también desventajas. Y es ahí donde el entrevistado se dispone a explicar cada sector: "Como beneficio, hay un gran ahorro fiscal en términos de impresión de boletas, ya que no quedarán en manos de los partidos. Antes, el Estado les asignaba una cantidad de dinero a los partidos para la impresión de boletas, y multiplicaban la cantidad de boletas por una cantidad de electores de más, una actividad que con esta nueva medida no tendrá lugar. También se termina el robo de boletas, el faltante, la manipulación, y la desnacionalización del sistema de partidos: en lugar de votar la lista completa con todos los candidatos, el votante puede armar su propia lista, eligiendo lo que más le gusta", explica.

"Se termina el robo de boletas, el faltante, la manipulación, y la desnacionalización del sistema de partidos" (Tomás Marchetta)

A la hora de puntualizar las desventajas, Marchetta enumera "un debilitamiento en los partidos tradicionales, porque esto facilitaría que los partidos pequeños y provinciales puedan tener una chance de llegar a los concejos deliberantes, a la Legislatura, al Congreso Nacional. Esto daría como resultado una fragmentación en esos lugares, algo complicado para la gobernabilidad. Si hoy es difícil para Milei, con un Congreso fragmentado, imaginemos cómo sería con la boleta única partidaria. Una verdadera dificultad a la hora de sacar leyes".

 

Teoría y práctica

"Cuando uno avanza en este tipo de reformas, es importante tener en consideración estas cuestiones. En este caso son más los motivos positivos, como el ahorro fiscal, o la llegada de la información al elector. Sin embargo, hay algo más: el deseo del Gobierno de eliminar las PASO, que tienen un efecto reductor y de orden partidario. Si mantenemos la boleta única partidaria, y mantenemos las PASO, el efecto de fragmentación que trae esa boleta quedaría mitigado. No obstante -indica Tomás Marchetta-, en las primeras oportunidades de aplicar la boleta de papel habrá algún número más alto de voto nulo o voto en blanco, pero es algo esperable", pontifica el referente del Instituto Lebensohn.

"El nuevo modelo facilitaría que los partidos pequeños lleguen a los concejos deliberantes" (Tomás Marchetta)

En el caso de aplicar dicha reforma, habrá todavía un camino a recorrer: el de la capacitación. "Al Gobierno le tocará la tarea de realizar capacitaciones clave para quienes utilicen la nueva boleta, más que nada a los ciudadanos. Cómo se vota, cómo cambia todo, y demás modificaciones. Estos meses serán clave para decidir un ciclo de capacitaciones exitoso, para que la gente pueda votar conforme a todos los derechos que ha venido ejerciendo desde 1983 hasta acá", culmina.