El Interactivo

Días fríos: cómo alimentarse mejor y fortalecer el sistema inmune

El frío cambia nuestra forma de comer, pero no todo lo que abriga por dentro es bueno para el cuerpo. Qué tener en cuenta en la cocina para mantener el calor.

Fernando García

Por Fernando García

4 Julio de 2025 - 16:05

Qué comer cuando hace frío: opciones prácticas y nutritivas para esta temporada.
Qué comer cuando hace frío: opciones prácticas y nutritivas para esta temporada. -

4 Julio de 2025 / Ciudadano News / Sociedad

Con la llegada de las bajas temperaturas, es común que aumente el apetito por comidas calientes, energéticas y reconfortantes. Sin embargo, ¿es posible mantener una alimentación saludable en invierno sin resignar sabor ni calor corporal? 

La nutricionista Lic. Araceli Vallone conversó con El Interactivo (lunes a viernes, de 12 a 14, por FM 91.7 y Ciudadano_News en Twitch) y respondió a esta inquietud con recomendaciones prácticas, adaptadas al contexto estacional y a las necesidades inmunológicas del cuerpo.

Alimentos que ayudan a generar calor corporal

Durante los días fríos, el cuerpo necesita conservar la temperatura y gastar más energía para mantener su equilibrio. Según la especialista, los platos con legumbres son una excelente opción nutricional y térmica:

"Un guiso de lentejas o garbanzos, acompañado de vegetales como zanahoria, calabaza o cebolla, aporta saciedad, fibra y minerales esenciales. Puede completarse con carnes magras como bola de lomo, peceto, cuadril o carne picada especial".

Las sopas espesas y las cremas vegetales también cumplen un rol clave en la termorregulación, especialmente si incluyen vegetales de hojas verdes como la espinaca, rica en hierro, fibra y antioxidantes. Además de sopas, la espinaca puede utilizarse en tartas, woks o tortillas, ya que se cocina rápido y se adapta a múltiples preparaciones.

El rol de los condimentos y sabores picantes

La sensación de calor no solo se logra con la temperatura de los alimentos, sino también con sus ingredientes. Vallone destaca que:

"Agregar condimentos aromáticos como ajo, cúrcuma, pimienta negra o ají molido estimula la circulación y genera una sensación térmica interna más elevada. Son ideales para salsas, salteados o rellenos, siempre que la persona los tolere bien".

Este tipo de especias no solo aportan sabor, sino que también tienen propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, lo que refuerza el sistema inmunológico frente a virus respiratorios.

¿Qué lugar ocupan los embutidos y productos ultraprocesados?

Si bien pueden formar parte ocasional de la dieta, la nutricionista advierte sobre el consumo excesivo de embutidos y alimentos procesados:

"Si el patrón alimentario general es saludable, no hay problema en consumir embutidos con moderación. Pero si se convierten en base de la alimentación, pueden afectar órganos como los riñones, el corazón y alterar el equilibrio de la microbiota intestinal".

Además, estos productos suelen desplazar el consumo de frutas, verduras y frutos secos, elementos fundamentales para un sistema inmune fuerte durante el invierno.

Vitaminas clave en invierno: C y A

El frío suele venir acompañado de virus respiratorios y bajas defensas. Para fortalecer la respuesta inmunitaria, Vallone recomienda priorizar alimentos ricos en vitamina C y vitamina A:

Frutas cítricas como naranja, mandarina, pomelo, limón y kiwi: antioxidantes naturales que fortalecen las defensas.

Zanahoria y calabaza: excelentes fuentes de vitamina A, que protege la salud ocular, cutánea y respiratoria.

"Son alimentos típicos del invierno, disponibles en el mercado y, generalmente, más económicos que productos fuera de estación", enfatiza Vallone.

¿Se puede comer chocolate o algo dulce?

La respuesta es sí, con moderación e inteligencia nutricional. Si la base de la alimentación diaria incluye frutas y verduras, se puede disfrutar un dulce:

"Un bombón de buena calidad, con 70 u 80 % de cacao, puede consumirse sin problema. Lo ideal es comprar porciones individuales y no tabletas grandes, para evitar el consumo excesivo por impulso".

Esta estrategia no solo ayuda a mantener un balance calórico, sino también a reforzar una relación saludable con la comida.

Organización del hogar y hábitos saludables

La especialista propone pensar la alimentación como una dinámica compartida dentro del hogar:

"Siempre hay alguien que cocina y alguien que reparte. Esa persona dirige la batuta. Por ejemplo, en lugar de comprar un alfajor por persona, se puede compartir una porción más chica entre todos".

Además, recomienda incorporar cocciones al horno o salteados al wok, que además de ser saludables, ayudan a mantener los ambientes cálidos sin recurrir únicamente a la calefacción.

Opciones dulces y caseras para el invierno

Para las meriendas o los fines de semana en familia, Vallone propone alternativas simples y nutritivas:

  • Galletitas de avena y limón
  • Budines con harina integral y frutas de estación

"Aunque la vitamina C se pierde con la cocción, se aprovecha la fibra y la matriz completa de la fruta, lo que también aporta beneficios digestivos".

Las recetas están disponibles en su perfil de Instagram @lic.aracelivallone, donde comparte ideas accesibles y adaptadas a distintas realidades.

Repasá la entrevista completa:

Últimas noticias