Un equipo de cirujanos de la Universidad de Northwestern, Chicago, ha marcado un hito histórico al mantener con vida a un joven de 33 años durante 48 horas sin sus pulmones. El paciente, afectado por una neumonía bacteriana fulminante tras una influenza B, presentaba una infección tan severa que la única opción fue la extirpación preventiva de ambos órganos.
Para lograrlo, utilizaron un sistema de pulmón artificial total que oxigenó su sangre y estabilizó sus funciones cardíacas y renales mientras esperaba un donante. Este procedimiento no solo salvó su vida, sino que abre una puerta revolucionaria para el futuro de los trasplantes y la medicina de alta complejidad.