Presionar "Cancelar" en cajeros: la clave para evitar fraudes
Un solo botón puede ser la solución para no tener problemas con lo amigo del ajeno.
Por Ciudadano.News
23 Enero de 2025 - 18:25
23 Enero de 2025 - 18:25
23 Enero de 2025 / Ciudadano News / Sociedad
El uso de cajeros automáticos es una práctica cotidiana que facilita nuestras finanzas, pero también implica riesgos si no tomamos precauciones. Aunque parezca un gesto menor, presionar la tecla "Cancelar" al finalizar cada operación es crucial para mantener la seguridad de tus fondos y evitar que terceros accedan a tu cuenta.
Un error común que compromete la seguridad de nuestras finanzas es la impresión de recibos en los cajeros automáticos. Estos comprobantes suelen incluir información sensible como el saldo de tu cuenta o fragmentos del número de tarjeta, datos que pueden ser utilizados por delincuentes para fraudes.
Optá por consultar tus movimientos a través de aplicaciones bancarias móviles, que no solo son más prácticas, sino también mucho más seguras al no dejar evidencia física que pueda ser robada.
Uno de los pasos más simples, pero esenciales para evitar estafas, es apretar la tecla "Cancelar" una vez que terminás tu transacción. Este paso asegura que la sesión se cierre correctamente y que ningún dato de tu tarjeta quede accesible para el siguiente usuario.
Si omitís esta acción, el cajero podría permanecer activo con tu información, lo que daría lugar a que un tercero malintencionado acceda a tu cuenta. Según el Banco de España, esta medida tan sencilla es una de las más eficaces para prevenir estafas.

Los delincuentes aprovechan distracciones y descuidos al momento de usar cajeros automáticos. Para minimizar los riesgos, tené en cuenta las siguientes recomendaciones:
Aunque los cajeros automáticos están diseñados para hacer nuestras transacciones más ágiles, la seguridad debe ser la prioridad. Incorporar medidas simples como revisar el entorno, proteger tu información y cerrar siempre la sesión puede marcar la diferencia entre una operación segura y ser víctima de un fraude.