El Interactivo

Más que tristeza: por qué la soledad acorta la vida tanto como una enfermedad

El reconocido neurólogo Conrado Estol advierte que el aislamiento social impacta en el cuerpo tanto como la hipertensión o el colesterol alto, acelerando el envejecimiento y aumentando el riesgo de muerte prematura.

Por María Emilia Iglesias

El Dr. Conrado Estol analizó el impacto del aislamiento social y la IA en la salud. — Pexels

Sentirse solo no es únicamente una cuestión emocional; es una métrica de salud física. De hecho, se podría tomar a la soledad como un factor de riesgo biológico. Así lo indicó el neurólogo Conrado Estol en El Interactivo, de Ciudadano News, donde también dio las claves a tener en cuenta.

Para el especialista, la sociabilización no es un lujo, sino una necesidad biológica. "Esto es salud; es como tomarte la presión. Si el aislamiento se vuelve crónico, el cuerpo paga la cuenta", aseguró. Esto es porque la soledad no buscada activa el sistema de estrés, eleva el cortisol y produce una inflamación crónica que daña las neuronas y el sistema cardiovascular.

El peligro de los "amigos digitales" y la IA

En un mundo cada vez más mediado por la tecnología, el riesgo de aislamiento crece, y por eso Estol advierte sobre el fenómeno de personas que utilizan la IA como único apoyo emocional. "Somos seres sociales entre humanos. El aislamiento enferma y está medido médicamente con escalas", señala. Además, afirmó que el riesgo es especialmente alto en muchos centennials y millennials, como también en personas mayores de 65 años porque acelera la posibilidad de demencia.

Desde una mirada más positiva, el reconocido neurólogo anticipó que la expectativa de vida crece cada vez más, con chances de superar los 100 años. Sin embargo, para llegar en óptimas condiciones la interacción social será un pilar clave junto con el manejo del estrés y otras herramientas. "El objetivo es llegar a los 98 años bailando con amigos", explicó.