Con las vicisitudes de la vida actual, el hogar se convierte en un ambiente especial para las personas como refugio donde muchas de ellas buscan formas naturales de atraer paz, equilibrio y protección. Y por supuesto que hay en la naturaleza cosas que nos permiten potenciar esa búsqueda, como las plantas sin tierra, también conocidas como aéreas o tillandsias, se volvieron aliadas clave.
Se trata de pequeñas guardianas verdes no necesitan de la tierra para vivir, y son consideradas poderosos canales de energía sutil, además de no requerir maceta ni sustrato para vivir. Solo necesitan buena circulación de aire, humedad ambiental y un lugar estratégico para crecer y llenarse de energía.
Está claro que todas las plantas son de exterior, pero se pueden adaptar a espacios de interior y, para ello, necesitan de la luz natural que les llegue de manera indirecta. Las tillandsias en particular simbolizan adaptabilidad y resiliencia, cualidades ideales para atraer buenas vibras, equilibrio y renovación.
Por ello, uno de los mejores lugares es cerca de una ventana orientada al este o al norte. También es fundamental que el ambiente tenga buena ventilación y cierto nivel de humedad, como el baño con ventana o la cocina.
Se pueden colocar en: Soportes colgantes, troncos decorativos, piedras, macetas de vidrio abiertas. Algunas de ellas son epífitas, que en la naturaleza crecen sobre otras plantas o rocas, pero, sin absorber nutrientes de ellas y, no necesitan tierra porque obtienen el agua y los minerales del aire y de la humedad del ambiente.
Las más conocidas son las del género Tillandsia, y vienen en una gran variedad de formas, texturas y tamaños. Según el feng shui y otras corrientes energéticas, las plantas elevan la vibración de los espacios.
Las tillandsias en particular simbolizan adaptabilidad y resiliencia, cualidades ideales para atraer buenas vibras, equilibrio y renovación. Si se las ubica en la entrada del hogar o en una zona de descanso, pueden actuar como un canal de energía limpia y positiva.