Pibes solidarios trabajan por la educación de otros chicos
Gestionaron la habilitación de 21 puntos de wifi gratuitos
Por Daniel Gallardo
6 Agosto de 2021 - 07:32
6 Agosto de 2021 - 07:32
6 Agosto de 2021 / Ciudadano News / Sociedad
En medio de las duras batallas diarias contra el grave deterioro de la economía, que agranda su cono de perjuicios sobre la gente, y la pandemia de COVID-19 con su tercera ola ya instalada, aparecen muy buenas señales que indefectiblemente provocan un cambio en la vida de los mendocinos.
Señales que vienen de ese legado de vida de la sociedad, sus hijos, como para darnos cuenta que no todo es negativo y mucho menos perdido.
Nuestros pibes son conscientes de lo que le pasa al país en general y a Mendoza, en particular. Viven en el día a día esa lucha que sus padres les dan a esos dos poderosos focos ígneos, donde no alcanzan los magros ingresos para vivir y cuidarse del mortal acecho del coronavirus.
Esos pibes sufrieron la pérdida de la sociabilización que implica el sistema educativo. La rigurosidad de la primera parte de la pandemia, con una cuarentena que no solo los separó, sino que les impuso la enseñanza por modalidad de presencialidad vía wifi.
Esto dejó al descubierto, aún más, la brecha de las condiciones socioeconómicas de los hogares de donde provienen esos chicos, porque estaban los que no contaban con un elemento como un celular o una computadora, o los que no contaban con red para comunicarse por la web.
Pero el tema también afectó a los docentes que, aun teniendo tecnología, no le era suficiente por calidad y otros factores que hicieron deficiente el proceso de enseñanza y aprendizaje vía digital.
Mientras los gobiernos nacional y provincial discutían y echaban culpas por el deterioro que produjo en el campo educativo el fracaso de la modalidad en medio de la pandemia, que la pobreza de los alumnos y de los docentes, la falta de elementos técnicos para conectarse y la negación por cuestiones políticas de esta situación que precarizó mucho más la educación, aparecen las soluciones.
Con un contundente ejemplo que debería ruborizar al adulto gobernante, los pibes organizados, como muchos de nosotros lo hicimos en nuestro paso por la secundaria, pusieron a rodar su imaginación para buscar una solución práctica que termine con la desigualdad entre los que tienen y los que no tienen posibilidades de conectividad. Hay un solo objetivo, lograr un pie de igualdad para recibir educación.
El logro estudiantil se obtuvo por gestión de la Federación de Estudiantes Secundarios de Mendoza (FESM). En ese ámbito se reunieron representantes de colegios de la Universidad Nacional de Cuyo, como el DAD, Magisterio, Martín Zapata, Liceo Agrícola y Colegio Universitario Central, además de los establecimientos Vicente Zapata, San Luis Gonzaga, San Buenaventura y Manuel Estrada. Allí, además de volcar diferentes aportes, todos los estudiantes coincidieron en que las soluciones se buscaran por fuera de cualquier estructura política partidaria.
En el cónclave, chicas y chicos resolvieron lo que le explicó a El Ciudadano el presidente de la FESM, Ulises Llanes. “El proyecto es, en líneas generales, la habilitación de 21 puntos de wifi para estudiantes secundarios en bibliotecas populares, las que fueron invitadas a participar del proyecto a través de la Comisión Provincial de Bibliotecas Populares”, expresó Llanes.
Al resaltar más beneficios, detalló que “en esas bibliotecas a las que concurran los estudiantes podrán acceder a otros privilegios, como por ejemplo impresiones gratuitas, uso de computadoras, hacer trámites y otros servicios que se irán incorporando, dependiendo de la biblioteca a la que concurran”.
Finalmente, resaltó que el fin primordial de lo logrado “es para que las pibas y los pibes de todos los colegios secundarios que no tengan conexión a internet o que la misma sea deficitaria, tengan garantizado el derecho a la educación aún en la virtualidad”.