Persisten las desigualdades con la mujer en el orden familiar, laboral y social

El estudio fue realizado por el Centro de Investigación Social de Mendoza. Aseguran que esta diferencia tomó mayor visibilidad durante el contexto de pandemia 

Por Daniel Gallardo

13 Julio de 2020 - 07:32

mujer-trabajo-hijo
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13 Julio de 2020 / Ciudadano News / Sociedad

Un reciente estudio llevado a cabo minuciosamente por el Centro de Investigación Social de Mendoza (CISME) concluyó que el 90% de las mujeres se ocupan de todo el contexto interno del hogar, que de igual modo en el ámbito laboral, profesional y político se constató altos niveles de desigualdades o discriminaciones con los hombres.

La violencia de género también fue medida por el trabajo, comprobándose el poco avance que se ha dado en la provincia sobre un tema que continúa provocando víctimas entre las mujeres mendocinas.

El Ciudadano tuvo acceso al sondeo de CISME que en su presentación es lapidario en afirmar: “Las mujeres trabajadoras constituyen uno de los sectores más golpeados por los efectos económicos y sociales de esta pandemia. Según el relevamiento del impacto social de la pandemia del COVID-19, realizado por el CONICET, en Mendoza las principales dificultades para el acatamiento que tuvieron las medidas de aislamiento tienen que ver con la dimensión material y económica. Los problemas están vinculados a la pérdida parcial o total de ingresos, sobre todo en los hogares de menores recursos y en las mujeres que han tenido que abandonar las actividades laborales para cumplir con tareas de cuidado y demás responsabilidades domésticas”.

Sobre la cuestión laboral el estudio refleja: “En Mendoza, el 40% de los hogares está a cargo de mujeres, según las proyecciones de población del INDEC son aproximadamente 228.000 hogares en el año 2020. Si bien predomina el modelo de familia nuclear tradicional con jefatura masculina, aparecen en escena los hogares monoparentales (un solo cónyuge, madre o padre, con hijos) de los cuales el 84,5% tiene jefatura femenina (alrededor de 57.000 hogares) y los unipersonales (un solo miembro), de los cuales el 61,4% tiene jefatura femenina, 52.000 mujeres aproximadamente (DEIE, ECV 2018)”.

Para CISME, es lapidaria la discriminación cuando muestra: “En el 4° trimestre de 2019, la desocupación en Argentina llegó al 8,9% mientras que en el Gran Mendoza las mujeres alcanzaron una desocupación del 10,8% y los varones del 4,3%, siendo las mujeres jóvenes (hasta 29 años) las más desocupadas (15,9%)”.

Con respecto de las responsabilidades con los hijos, el trabajo muestra en su extenso análisis: “Un estudio realizado por UNICEF (2020), indica que el apoyo para realizar los deberes escolares es principalmente realizado por las madres (68%), solo un 16% es de padres que se hacen cargo de las tareas escolares y otro 16% de los hogares destacó la participación de ambos. Cabe señalar que en los hogares de menores ingresos el apoyo para la realización de las tareas escolares recae aún más en las madres (76%), mientras que la presencia de los padres en esta función disminuye (10%)”.

La pandemia del COVID-19 visibilizó la situación de la mujer

Nuestro diario dialogó con Mariana Santander, que trabajó activamente en el material de CISME y es secretaria de género de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) Mendoza, y quien sobre lo principal que muestra el relevamiento dijo: “Este sondeo nos indica que hay una clara desigualdad de roles entre mujeres y varones, tanto en la sociedad mendocina, como en el resto de Argentina. Si tomamos salarios, hay una diferencia del 29% en el ámbito privado a favor de los varones. En indicadores de tasas de empleo y desempleo en los datos del gran Mendoza para el 2019, se comprueba que la desocupación en las mujeres llegó un 11%, mientras que la de los varones solo de un 4%. Al analizar tasa de precarización las mujeres se encuentran en un 42%, los varones en un 35%. A este panorama se le suma que no hay una clara distribución de las tareas de cuidado, incluyendo hogar, personas mayores y menores, el 90% está realizado por mujeres”.

Al consultarle si la situación de la cuarentena por el coronavirus profundizó el tema, observó: “La pandemia nos ha visibilizado en estos últimos meses, que el rol del Estado, como respuesta frente a las situaciones que se viven en el conjunto de sociedad es esencial, porque sobre situaciones de violencia de género y respuesta ante ella es una responsabilidad de todos y todas en la sociedad. Ahí el rol del Estado es esencial para representar los valores que buscamos como sociedad”. 

Finalmente, y al resaltar la violencia sobre las mujeres, destacó: “Las violencias de género no son solo violencias físicas y no es solo cuando llegamos a la instancia de la cual no podemos volver atrás, cuando nos matan. Hay otra serie de violencias que anteceden, como violencia económica de la cual nosotros hemos desarrollado en este informe. También están violencias psicológica, institucional, mediática y política, es decir una serie de circunstancias que nos llevan a encontrarnos finalmente solas frente a nuestro femicida. Todo un tema que requiere un abordaje integral, por eso debo destacar el avance que se da con el Plan Nacional de Acción Contra la Violencia por Motivos de Género, presentado la semana pasada por el ministerio nacional de mujeres, género y diversidad, además de lo aprobado en el senado de la nación a la adhesión al Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)”.

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