Paso a Chile: el dilema de los horarios, y un consejo que podría salvar la vida
Osvaldo Valle, referente de la Coordinación Argentina del Sistema Integrado Cristo Redentor, habló en El Interactivo sobre lo difícil que resulta cruzar al vecino país.
Llega el verano, y muchos mendocinos sacan cuentas para las vacaciones. Los que cuentan con ahorros planean algunos días lejos de la rutina, y preparan su tiempo libre lejos de la ciudad. Algunos lo harán dentro de la provincia, otros visitarán provincias vecinas, otros tal vez planean un viaje a otro país. Y tratándose de Mendoza, ese "otro país" suele ser Chile.
Pero con el verano, y las vacaciones en Chile, llega el malhumor y las complicaciones. Cruzar al país trasandino ha demostrado ser una tortura en varios aspectos: el estado de la ruta internacional, los accidentes que suelen ocurrir en alta montaña, la gran cantidad de autos, camionetas y camiones que se acumulan en la zona de Horcones, y el tiempo de espera para atravesar el túnel.
Osvaldo Valle, vocero de la Coordinación Argentina del Sistema Integrado Cristo Redentor.
En este sentido, el periodista Daniel Gallardo, de El Interactivo (lunes a viernes de 12 a 14 por Ciudadano News Streaming) dialogó con Osvaldo Valle, vocero de la Coordinación Argentina del Sistema Integrado Cristo Redentor. El hombre fue categórico: "El tránsito vehicular es intenso, permanente y cansador, sobre todo en verano. La barrera limítrofe entre ambas naciones se mantiene abierta las 24 horas, pero hay inconvenientes que complican el paso", dijo.
En promedio, hay esperas entre 2 y 3 horas. "Pero muchos aseguran haber esperado más" (O. Valle)
"En las últimas horas hemos visto factores climatológicos graves, como el desprendimiento de cerros en la zona de la alta montaña mendocina. Podríamos decir que la temporada fuerte empezó el 26 de diciembre, cuando pasamos de 3.500 personas diarias a 10.000. Ayer, según comentaron desde la Coordinación Argentina, llegamos a un promedio de 9.800 personas al día", detalló.
Interior del Complejo Los Horcones (lado argentino).
La distancia entre Mendoza y el Atlántico es de 1.300 kilómetros. La distancia hacia el Pacífico (teniendo a Viña del Mar como meta) es de apenas 480 kilómetros. Pero la disminución de funcionarios del lado chileno hizo colapsar el paso Cristo Redentor. "Se mezclan los viajes por compras con los de paseo, hay gente que se va por el día, y otros por la semana. Y uno de los talones de Aquiles es la espera: esta mañana -dice Valle, en referencia al jueves 9 de enero-, era entre dos o tres horas, pero mucha gente asegura que tuvo que esperar más que eso".
Cualquiera que haya pasado de Argentina a Chile, a través del Paso Cristo Redentor, sabe que del lado chileno hay revisación de equipaje y también de vehículos. "Son exhaustivos, y han empezado a incluir la revisión del capot de los coches. Es que muchos argentinos, con el fin de ahorrarse unos pesos, llevan frutas o verduras debajo del capot o del baúl. Es lamentable, más teniendo en cuenta que no se puede cruzar este tipo de elementos, ni de Argentina a Chile, ni viceversa", explica Osvaldo Valle.
Deslaves y aludes en ruta 7. Alta montaña en peligro.
¿Es beneficioso la construcción de vías alternativas al Cristo Redentor? "Pasa que el paso del Cristo es más directo. Muchos eligen el viaje de ida a Chile por Horcones, y la vuelta la hacen por Agua Negra (en San Juan), o Planchón Vergara (en Malargüe, al sur de Mendoza). Otra opción es volver por el Paso Pehuenche", dice el vocero.
Y para finalizar, un consejo relacionado con las tormentas que suelen complicar la ruta internacional. "Si ven un hilo de agua en la ruta, traten de pasar lo más rápido posible, porque eso es la previa a un posible deslave de montaña. El agua que cae en el asfalto, desde la montaña, es lo que aparece justo antes de un derrumbe o desprendimiento de material desde lo alto. Mucha precaución cuando esto aparezca en el asfalto", aconsejó Osvaldo Valle.