Sedentarismo y depresión: el dato alarmante que confirma una conexión nociva
Un estudio reciente advierte sobre los niveles preocupantes de salud mental en la salud de la población.
Por Ciudadano.News
9 Enero de 2025 - 15:51
9 Enero de 2025 - 15:51
9 Enero de 2025 / Ciudadano News / Sociedad
El mundo se enfrentó hace 5 años a una de las situaciones más extremas de los últimos tiempos. La pandemia modificó la forma de vivir de millones de personas, pero también trajo consigo estrés y depresión, las secuelas más preocupantes de la crisis sanitaria.
Varios estudios advierten que el impacto a largo plazo, especialmente en niños, jóvenes y adultos mayores, ha sido más que importante: estos grupos, particularmente, han sido víctima de sus efectos.

Con el fin de analizar esta evolución, el Centro de Estudios Longitudinales de la Universidad Católica de Chile, y la Asociación Chilena de Seguridad trabajaron en un estudio llamado Termómetro de la Salud Mental, una iniciativa que trata de monitorear el estado psicológico de la población.
El informe no solo evalúa el estado de la salud mental de la gente, sino que rastrea la evolución y pone énfasis en los factores que inciden en los cambios detectados.

Los resultados finales han revelado una tendencia a la baja en la inactividad física de la población. Pero, y siempre siguiendo la medición, hay un vínculo importante entre la depresión, el consumo de alcohol de riesgo y el sedentarismo han sido un factor clave en el aumento de los síntomas de la depresión.
"Los síntomas de depresión se manifiestan más frecuentemente entre quienes reportan consumo de alcohol de riesgo y los que no realizan actividad física", explica Daniela Campos, jefa técnica de Riesgos Psicosociales de la Asociación Chilena de Seguridad. El estudio revela que el 47,7% de las personas son síntomas de depresión son sedentarias.

A esto se le suma que un 46% de los que presentaron síntomas severos de depresión comentaron que se les hizo muy difícil, o extremadamente difícil, atender su casa o relacionarse con otros individuos por estos mismos problemas. Y también, el 54% de las personas con insomnio presentaron síntomas moderados o severos de depresión, algo que indica un impacto en la calidad de vida y la funcionalidad cotidiana.
Los niveles de sedentarismo han fluctuado entre julio de 2020 y abril de 2024, pero con cierta disminución sostenida en los últimos años. En abril de 2021, más del 40% de la población dijo ser sedentaria, una cifra que descendió al 31,2% en diciembre de 2023, y al 26,2% en 2024.

Daniela Campos destaca que esta reducción también podría estar relacionada con una conciencia sobre la importancia de la actividad física. "Durante la pandemia, muchas personas hicieron ejercicio en casa, y algunos mantuvieron ese hábito, a pesar del retorno a la normalidad", comenta. Sin embargo, advierte que la magnitud de la baja podría ser aún mayor si se fomentara el movimiento en la población.
A pesar de estos avances, los investigadores advierten que el sedentarismo sigue siendo un desafío de salud pública. "El problema persiste, especialmente en mujeres, quienes presentan mayores niveles de inactividad en comparación con los hombres", aseguran.