En Argentina se tiran 16 millones de toneladas de comida al año, de acuerdo con datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Alimentos en perfecto estado terminan en la basura mientras crece la dificultad de muchas familias para llenar la mesa. En ese escenario desembarcó Cheaf, una aplicación que ya revolucionó otros países de Latinoamérica y que ahora promete cambiar la relación entre consumidores, negocios y el desperdicio de alimentos.
La idea surgió en el 2020 en México, cuando un grupo de personas comenzó a organizarse en WhatsApp para rescatar alimentos que no se vendían, pero estaban en condiciones óptimas de consumo. De ese intercambio cotidiano nació Cheaf, con un lema simple: "Salvar comida tiene que ser fácil y accesible para todos".
La app rápidamente se expandió: primero en la Ciudad de México, después en varias regiones de ese país y más tarde en Chile, donde en 2023 se convirtió en la aplicación más descargada. Este 2025, la ola anti-desperdicio cruzó nuevamente fronteras y llegó a la Argentina, donde ya se suman supermercados, panaderías, verdulerías y restaurantes con una propuesta innovadora.
¿Cómo funciona Cheaf en Argentina?
El sistema es sencillo:
- El usuario descarga la app y crea una cuenta.
- Puede explorar qué negocios cercanos ofrecen "packs sorpresa" de alimentos.
- Elige una categoría entre: fiambres y/o quesos; lácteos; panificados y/o pastas; vegetales y/o productos naturales; carnes, paga a través de la aplicación y luego retira su pedido en el local, que se segmenta por geolocalización.
La particularidad es que el contenido exacto del paquete se desconoce hasta el momento de la entrega. Esa "incertidumbre positiva" es parte del atractivo, porque convierte la experiencia en un juego de consumo consciente y ahorro.
Un beneficio triple: social, ambiental y económico
La iniciativa tiene un impacto directo en tres planos:
- Social: ayuda a que alimentos perfectamente comestibles lleguen a más mesas en lugar de perderse.
- Económico: los packs se ofrecen a precios considerablemente más bajos (generalmente un 50% off), en un contexto de caída del consumo y bolsillos ajustados.
- Ambiental: reducir el desperdicio significa disminuir la generación de basura y la huella de carbono asociada.
"El desperdicio de alimentos no tiene sentido. Ni ambiental, ni social, ni económico. Reducirlo no tiene que ser difícil", es el mensaje central de Cheaf, que busca convertir el rescate de comida en un hábito colectivo.
El arribo de Cheaf al país ocurre en un momento de gran sensibilidad: millones de personas ajustan sus gastos, mientras toneladas de alimentos terminan sin destino. Por eso, la app no solo aparece como una herramienta de consumo, sino también como una plataforma con compromiso social, que invita a repensar la forma en que se produce, se distribuye y se aprovecha la comida.

