Boleta Única: qué cambia en las elecciones legislativas 2025 y cómo usarla
El sistema promete más transparencia y equidad entre partidos, pero genera dudas en los votantes. Especialistas advierten sobre la necesidad de una campaña de educación cívica para garantizar la participación ciudadana.
Con las elecciones legislativas nacionales de 2025 cada vez más cerca, muchas provincias de Argentina estrenan por primera vez la Boleta Única de Papel, un instrumento que otorga mayor transparencia y equidad en el proceso electoral. La novedad genera entusiasmo, pero también dudas entre los 35 millones de ciudadanos que deberán adaptarse a este cambio histórico.
"El desembarco de la boleta única de papel trae un cambio hacia la transparencia, la equidad de los partidos y la calidad institucional. Se acaban muchas picardías", explicó en diálogo con Sin Verso (lunes a viernes, de 9 a 12, por FM 91.7 y Ciudadano_News en Twitch) Marcelo Bermolen, director del Observatorio de Calidad Institucional de la Universidad Austral.
El especialista recordó que Argentina fue de los pocos países que aún utilizaban la boleta partidaria tradicional, un mecanismo que no llegó a configurar fraudes masivos, pero sí estuvo vinculado a prácticas cuestionadas como el robo de boletas, la manipulación logística y el uso irregular de fondos estatales destinados a la impresión.
"Durante décadas la mala política resistió el cambio porque se perdían negocios. El Estado entregaba fondos millonarios a los partidos para imprimir boletas y no había un control real sobre esos gastos", advirtió Bermolen.
La Boleta Única presenta un diseño estandarizado y sencillo:
Los partidos políticos se organizan en columnas verticales, identificados por colores y números.
Los cargos se ubican en filas horizontales.
En cada cruce entre partido y cargo aparece un casillero, donde el elector debe marcar con una cruz, tilde o círculo su preferencia.
En caso de marcar dos casilleros de distintos partidos para la misma categoría, el voto será nulo. Si el ciudadano no elige ningún casillero en un cargo determinado, se computará como voto en blanco.
El próximo 26 de octubre, en las elecciones nacionales, en la mayoría de las provincias, los votantes deberán seleccionar únicamente diputados nacionales. Sin embargo, en Tierra del Fuego, Neuquén, Río Negro, CABA, Entre Ríos, Chaco, Salta y Santiago del Estero, los electores recibirán la Boleta Única con dos categorías, ya que también se renovarán bancas en el Senado.
Aunque el sistema es considerado "amigable", la gran mayoría de los argentinos lo utilizará por primera vez. En ese sentido, Bermolen advirtió que falta una campaña de educación cívica masiva para garantizar que todos los sectores comprendan cómo votar con Boleta Única.
"El Gobierno nacional se limitó a poner un simulador en línea que requiere conectividad y cierta habilidad tecnológica. Muchos adultos mayores o sectores con menor acceso educativo no van a tener esa facilidad. Si no se refuerza la capacitación, existe el riesgo de que aumente el ausentismo electoral por miedo o confusión", sostuvo el especialista.
Más allá de las dificultades, Bermolen insistió en que el nuevo sistema es "simple y confiable" y que el desafío es superar el temor inicial para garantizar la participación electoral.
"Hay que perder el miedo, sentirse confiado. Están todos los partidos en la boleta, es muy difícil equivocarse. Pero si no capacitamos, el miedo se acentúa y el ausentismo puede crecer", concluyó.