Aunque la conocemos como la Bandera de los Andes, técnicamente se trata de un estandarte. Este símbolo fue ideado por el General José de San Martín en Mendoza durante la Navidad de 1816 para identificar al ejército libertador en su gesta hacia Chile y Perú.
La historia del estandarte es casi cinematográfica: tras ser robado y ocultado bajo un colchón en Chile, fue recuperado en una audaz maniobra durante una fiesta. Hoy, la pieza original, confeccionada con una tela celeste específica hallada en un antiguo comercio mendocino, descansa en el Memorial de la Bandera como pieza clave de la identidad argentina.