Ubicado en el corazón de la zona Este mendocina, el Molino Orfila se presenta como una parada obligatoria para quienes buscan conectar con la historia viva.
Construido originalmente por el General José de San Martín en 1818, este predio no fue solo una obra de ingeniería, sino el motor de un pueblo que nacía bajo la premisa de comunidad y trabajo. Actualmente, el sitio es el centro de un ambicioso proyecto de puesta en valor que busca recuperar sus 3.700 metros cuadrados. Visitarlo permite recorrer el mismo suelo donde el Libertador soñó su retiro, combinando legado histórico y potencial turístico.