Una bebé con diagnóstico prenatal de mielomeningocele, una severa malformación congénita de la columna vertebral, nació el domingo 15 de junio a las 3:35 de la madrugada en el Hospital Garrahan, tras haber sido operada dentro del útero durante la semana 27 de gestación. El nacimiento, que se realizó por cesárea, tuvo como objetivo mejorar el pronóstico y la calidad de vida de la recién nacida.
La cirugía intrauterina se había llevado a cabo el pasado 9 de abril en el marco del Programa de Diagnóstico y Tratamiento Fetal del hospital pediátrico de referencia nacional. En ese procedimiento, un equipo multidisciplinario compuesto por cirujanos, neurocirujanos, obstetras, anestesistas, instrumentadoras y personal de enfermería trabajó junto a especialistas de Curitiba, Brasil, con amplia experiencia en este tipo de operaciones (ya realizaron más de 150).
Durante la intervención, el útero fue expuesto fuera del cuerpo de la madre para permitir la reparación de la lesión en la médula espinal del feto. La compleja operación duró cerca de cuatro horas y requirió un alto grado de precisión quirúrgica para proteger el sistema nervioso central de la paciente.
Tras la cirugía fetal realizada en abril, la mamá permaneció internada durante tres días en la Unidad de Cuidados Materno-Fetales bajo el control de obstetras y terapistas especializados en obstetricia pediátrica. Luego del alta, se alojó en Casa Garrahan por dos meses ya que debía permanecer en un lugar cercano al Hospital hasta el nacimiento de la bebé.
Un regalo de Dios, en el Día del Padre
La cesárea estaba programada para el 17 de junio, pero la mamá rompió bolsa en vísperas del día del padre, y el equipo del Garrahan se puso en marcha inmediatamente para llevar adelante la operación en el hospital y evitar así el traslado de la beba y la separación de ambas en las primeras horas de vida. Patricia Bellani, jefa de Neonatología del Garrahan y responsable del operativo de la cesárea y la cirugía fetal, habló al respecto.
Parte del equipo que participó de la intervención.
"El haber podido realizar tanto la cirugía fetal como la cesárea en el mismo hospital donde se atenderá a la bebé es un enorme paso en la atención integral y humanizada de estos casos complejos. Acá tenemos genetistas, obstetras, neonatólogos, urólogos, neurocirujanos, equipo interdisciplinario de Mielomenigocele que realizará su seguimiento hasta los 18 años", expresó la profesional.
En la misma línea, agregó: "Fue una cirugía perfecta, operamos la malformación en la semana 27 del embarazo y nació en la 36, con una cicatriz perfecta. con esta cirugía le mejoramos las posibilidades de desarrollo motor futuro a la paciente".
Qué es la mielomeningocele
Esta malformación -forma severa de espina bífida- afecta el cierre del tubo neural durante las primeras semanas del embarazo, cuando muchas mujeres aún desconocen su estado. Puede ocasionar discapacidad motora, pérdida de control de esfínteres y riesgo de hidrocefalia. La cirugía prenatal ha demostrado reducir estas complicaciones y mejorar significativamente la calidad de vida del niño.
En Argentina se presenta en alrededor de 1 cada 1.500 recién nacidos y estas intervenciones se realizan desde 2015 en el Hospital Austral, pero sólo están disponibles para pacientes con cobertura social. Fuera de ello, hay apenas dos antecedentes de intervenciones de este tipo en el país, una realizada en el Hospital Fernández, por profesionales del Austral y otro en la ciudad de Córdoba.