Moda y salud mental: el lado oculto de los probadores y las tallas
Los probadores y las tallas de ropa no solo afectan la compra, sino también la percepción corporal y la salud mental. ¿Cómo influye la moda en la autoestima?
La industria de la moda no solo dicta tendencias, sino que también influye en la percepción de los cuerpos y en la salud mental de los consumidores.
La psicóloga Laura Santellán analizó en diálogo con El Interactivo (lunes a viernes, de 12 a 14, por FM 91.7 y Ciudadano_Newsen Twitch), cómo la falta de regulación en las tallas y la experiencia en los probadores pueden generar insatisfacción corporal y afectar el bienestar emocional.
La falta de regulación y el impacto en la percepción corporal
"La realidad es que la ley de talles no se cumple. No se ha cumplido nunca", señaló Santellán, explicando que, aunque existen regulaciones en algunas provincias argentinas, su aplicación sigue siendo deficiente.
La normativa establece que las tallas deben regirse por medidas antropométricas internacionales para evitar confusión. Sin embargo, muchas marcas no siguen este criterio, provocando que una misma talla varíe entre diferentes fabricantes.
Este desorden no es casualidad, sino una estrategia de marketing. "Las marcas de ropa femenina reducen los talles para atraer a un perfil específico de clientela, generalmente personas delgadas o extremadamente delgadas", explicó la especialista.
Este fenómeno refuerza la cultura de la delgadez y puede derivar en problemas de autoestima, ansiedad y trastornos alimentarios.
La escasez de talles y su efecto en la autoestima
Además de modificar los estándares de las tallas, muchas empresas limitan la disponibilidad de talles grandes. "Aunque teóricamente están obligadas a ofrecer todas las tallas, en la práctica, las prendas de mayor tamaño se producen en cantidades limitadas", comentó Santellán.
Esto genera frustración en los consumidores, ya que al no encontrar su talle, pueden experimentar insatisfacción corporal y deterioro en su autoconcepto.
La presión en los probadores y la experiencia de compra
El momento de probarse ropa también juega un papel clave en la percepción personal.
"Las marcas buscan que pases poco tiempo en el probador, ya que el objetivo es vender rápidamente. Además, los empleados están instruidos para incentivar la compra", afirmó la psicóloga.
Esto genera una presión adicional en los clientes, quienes pueden sentirse inseguros o apurados al no encontrar una prenda que les quede bien.
Impacto ambiental de la industria textil
La industria de la moda también tiene un fuerte impacto ambiental.
"Muchas grandes marcas descartan grandes cantidades de ropa que no logran venderse. Una parte de esos residuos termina en lugares como el Desierto de Atacama, convirtiéndolo en un vertedero de prendas desechadas", advirtió Santellán. Este problema refuerza la necesidad de una moda más sostenible y responsable con el medioambiente.
Para la entrevistada, resulta fundamental que las marcas incluyan talles para todos los tipos de cuerpos y que la regulación sea efectiva. "La insatisfacción con el cuerpo es un factor de malestar psicológico altísimo, especialmente en adolescentes. Se debe romper con la creencia de que solo los cuerpos extremadamente delgados son socialmente aceptables".