El Interactivo

Disfraz de "mujer violada": psicología sobre el trasfondo social del caso

Un hecho ocurrido en un viaje de egresados reavivó el debate sobre los límites del humor, la violencia simbólica y la educación emocional.

Por Fernando García

Bariloche, adolescentes y redes: el trasfondo psicológico detrás del disfraz que causó repudio. — -

El caso del estudiante del IPET N.º 267 de Bell Ville, Córdoba, que se disfrazó de "mujer violada" durante su viaje de egresados a Bariloche, sigue generando repudio y debate. En medio de la conmoción, el psicólogo y sexólogo Mauricio Strugo, especialista en vínculos, analizó en diálogo con El Interactivo, el episodio y advirtió que este tipo de manifestaciones no pueden leerse de manera aislada, sino como parte de un contexto social más amplio.

"Si nos quedamos en un análisis superficial, lo simplificamos y solo nos enojamos. Pero esto es una situación compleja que tiene que ver con la forma en que vivimos y con una adolescencia que busca transgredir los límites y ser graciosa, a veces con rebeldía", explicó Strugo.

El especialista señaló que la adolescencia es una etapa en la que se tiende a buscar pertenencia a través de extremos ideológicos o comportamientos provocadores. "En este momento vivimos con pocos recursos vinculares y mucha violencia. Tal vez este joven se sintió rechazado, o en su grupo hay chicas muy comprometidas con el feminismo y eso genera tensiones. No lo justifica, pero ayuda a entender que cada uno busca su posición, a veces desde los extremos", analizó.

Según Strugo, las redes sociales y las plataformas de video corto, como TikTok, también juegan un papel clave. "El algoritmo capta lo que consumimos y nos muestra más de lo mismo. Muchos jóvenes se informan así y terminan entrando en burbujas ideológicas, como la cultura 'incel', que agrupa a hombres en contra del feminismo. Todo esto conforma un caldo de cultivo que puede derivar en conductas como estas", advirtió.

El psicólogo fue contundente al remarcar los límites de lo que puede considerarse humor: "Lo gracioso es gracioso cuando todos se ríen. Cuando un colectivo se siente ofendido o dolido, eso ya no es humor, es perversión. Burlarse de una mujer violada, con sangre, toca lo perverso".

Para Strugo, este tipo de episodios reflejan tensiones más profundas sobre la educación emocional y la comunicación entre varones y mujeres. "Hay una educación sexual desigual: a los hombres se los incentiva a disfrutar y tener muchas novias, mientras que a las mujeres se las sigue educando en el cuidado de su imagen. Esa diferencia genera desconcierto y termina alimentando la cultura de la burla o de la violencia como respuesta emocional", sostuvo.

El especialista insistió en la importancia del diálogo y la educación como herramientas para prevenir estas conductas. "Tenemos que hablar con los jóvenes, contarles qué nos pasaba a nosotros, explicarles que cuando una mujer dice que no, hay que respetarlo. No hay que insistir ni forzar las cosas", expresó.

Finalmente, Strugo destacó que, si bien los adolescentes de hoy muestran avances en temas como los derechos de las mujeres o el respeto por la identidad de género, aún aparecen "emergentes" que revelan que la sociedad no está del todo bien. "Cuando surgen estos casos, lo importante es aprovecharlos para enseñar y sanar. No van a desaparecer del todo, pero sí podemos lograr que pasen menos", concluyó.