Llegada de de refuerzos

Más de 130 brigadistas se suman a la lucha contra el fuego en Neuquén y Río Negro

Aunque algunas lluvias trajeron alivio momentáneo en El Bolsón, el cambio repentino en la dirección del viento avivó las llamas y obligó al COEM a ordenar evacuaciones.

Por Ciudadano.News

Brigadistas combatiendo el fuego.

La Patagonia arde y la situación es crítica. Más de 25.000 hectáreas fueron consumidas por el fuego en los últimos días en Neuquén, Río Negro y Chubut. En respuesta a esta emergencia, 136 brigadistas y efectivos de la Provincia de Buenos Aires llegan para sumarse al combate de las llamas, reforzando un despliegue que ya cuenta con cientos de combatientes.

Refuerzos en camino: despliegue sin precedentes

El refuerzo incluye 110 efectivos y 17 vehículos enviados a Neuquén, donde las llamas han devastado el Parque Nacional Lanín, con más de 15.000 hectáreas calcinadas. Otros 26 brigadistas y cinco vehículos fueron enviados a Río Negro, sumándose a los 41 bomberos y 11 logísticos que ya trabajaban en El Bolsón desde el miércoles pasado.

"Entre nuestro personal tenemos a los mejores especialistas en incendios forestales", afirmó Fabián García, director de Defensa Civil bonaerense. Además, destacó que cuentan con tecnología de última generación: "Llevamos varios UTV con kits de ataque rápido, con 300 litros de agua y equipos de alta dispersión. Son vehículos de máxima penetración, ideales para operar en altura".

García también se refirió a la inversión en equipamiento realizada para la lucha contra incendios: "Tenemos ocho helicópteros exclusivos para incendios forestales. Es fundamental contar con recursos propios para una respuesta rápida y eficiente", aseveró.

Una lucha desigual: fuego, vientos y evacuaciones

Las condiciones climáticas no dan tregua. Aunque algunas lluvias trajeron alivio momentáneo en El Bolsón, el cambio repentino en la dirección del viento avivó las llamas y obligó al Comité de Emergencias (COEM) a ordenar evacuaciones en Loma del Medio y otras zonas. "En los últimos días tuvimos dos o tres evacuaciones por jornada, es muy peligroso", advirtió García.

Sin embargo, muchos pobladores se resisten a abandonar sus hogares por miedo a saqueos y a la pérdida total de sus bienes. Hasta el momento, cerca de 1.000 personas han sido evacuadas en Río Negro, con un saldo devastador: 120 viviendas destruidas y una víctima fatal, un hombre de 84 años, suegro de un coordinador del Servicio Provincial de Lucha Contra el Fuego (SPLIF).

En Neuquén, el panorama es desolador. Se estima que este podría convertirse en el peor incendio en la historia de la provincia. Las llamas avanzan sin control en el Parque Nacional Lanín, donde las ráfagas de viento de hasta 95 km/h dificultan el trabajo de los brigadistas.

Un esfuerzo titánico

Más de 600 personas, entre bomberos, brigadistas y personal logístico, trabajan incansablemente para frenar la expansión del fuego. A pesar del desafío extremo, las autoridades aseguran que continuarán con el despliegue de recursos y personal mientras sea necesario.

"El operativo es de máxima exigencia. Si la situación lo requiere, la próxima semana realizaremos relevos para garantizar que el personal esté en condiciones óptimas", explicó García.

Mientras el fuego devora la Patagonia, los esfuerzos por contenerlo se multiplican. La lucha sigue y la esperanza se mantiene encendida.