Infierno en El Bolsón: el fuego avanza sin control hacia la ciudad
Ante la magnitud del desastre, el número de brigadistas se elevó de 10 a 37, con la incorporación de efectivos de la Policía de Buenos Aires y Bomberos Voluntarios de Bariloche y San Luis.
El Bolsón, en la provincia de Río Negro, está sumido en una crisis sin precedentes debido a un incendio forestal devastador que sigue sin control. El intendente de la ciudad, Bruno Pogliano, reflejó el dramatismo de la situación con una frase lapidaria: "Se está quemando todo, el caos es total". Las llamas, que comenzaron el 31 de enero, ya consumieron casi 3.000 hectáreas y arrasaron con 120 viviendas, dejando a cientos de familias en la calle.
Meteorología adversa: el enemigo invisible
El panorama no es alentador. Los expertos advierten que en los próximos días persistirá un sistema de baja presión que traerá vientos fuertes, aire seco y temperaturas elevadas. Las ráfagas de hasta 80 km/h dificultan los esfuerzos por controlar el fuego, que avanza con rapidez y sin freno. "Se descontroló en los focos originales y se corrió", explicó el brigadista Orlando Báez, del Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales (SPLIF).
Así pasamos la noche en El Bolsón. Nos estamos quemando. Sigo juntando dinero para comprar tótems, mochilas, motobombas, mangas... por favor, todo suma.
Hasta el momento, más de 700 personas han sido evacuadas de las zonas más afectadas, como Cascada Escondida, Las Perlas del Azul y Mallín Ahogado. El Polideportivo Municipal en Avenida Rivadavia fue habilitado como centro de evacuación para recibir a los damnificados, mientras que el gobierno provincial solicitó evitar concurrir al hospital local salvo en casos de emergencia para no colapsar el sistema de salud.
Refuerzos insuficientes y una investigación sin culpables
Ante la magnitud del desastre, el número de brigadistas se elevó de 10 a 37, con la incorporación de efectivos de la Policía de Buenos Aires y Bomberos Voluntarios de Bariloche y San Luis. Sin embargo, el avance del fuego sigue siendo incontrolable. En paralelo, la Justicia liberó a seis sospechosos de haber iniciado el incendio por falta de pruebas. "No se dan los requisitos", argumentó el juez de Garantías Ricardo Calcagno, generando indignación en la comunidad y críticas a las autoridades encargadas de la investigación.
El clamor de los damnificados y el futuro incierto
Las imágenes de casas destruidas y bosques calcinados han generado una ola de solidaridad y desesperación en la región. El Registro Civil de Río Negro activó un operativo especial para gestionar nuevos documentos de identidad a los damnificados. Por su parte, Aguas Rionegrinas pidió a la población racionalizar el consumo de agua ante la alta demanda de los equipos de emergencia. Mientras tanto, el gobernador Alberto Weretilneck se reunió con el secretario de Articulación Federal del Ministerio de Seguridad, Néstor Majul, para coordinar medidas adicionales. "Solicitamos fortalecer la coordinación entre la Gendarmería Nacional y la Policía de Río Negro para mejorar la prevención en las rutas de la región", afirmó Weretilneck.
El fuego sigue su marcha, amenazando con extenderse hacia zonas urbanas. Mientras los brigadistas luchan sin descanso, la incertidumbre se cierne sobre El Bolsón, una comunidad golpeada por el desastre y en vilo por lo que vendrá.