Un insólito hecho sorprendió a los efectivos del Escuadrón Seguridad Vial Autopista Sur durante un control vehicular sobre la Autopista Ezeiza-Cañuelas, a la altura del peaje Tristán Suárez.
El hecho se produjo durante este sábado, cuando los gendarmes detuvieron la marcha de un vehículo particular y, al proceder a la inspección de rutina, detectaron sonidos provenientes del baúl.
Con la presencia de testigos, los uniformados abrieron el compartimiento trasero del auto y se encontraron con una escena inesperada, 150 patos pekín distribuidos en tres cajas de plástico de color amarillo. Las aves, que se encontraban apretujadas dentro de los recipientes, eran transportadas en condiciones que podrían haber comprometido su bienestar.
La Unidad Fiscal de Instrucción y Juicio N°2 de Ezeiza tomó intervención en el caso, disponiendo el secuestro de las aves. Por su parte, el conductor del vehículo fue dejado en libertad, aunque quedó supeditado a la causa, que podría involucrar infracciones a normativas relacionadas con el transporte y bienestar animal.
Las autoridades no descartaron que el incidente esté vinculado a actividades comerciales no reguladas, dado que los patos pekín suelen ser criados para el consumo humano. Mientras tanto, las aves fueron puestas bajo resguardo para evaluar su estado y determinar el destino adecuado.
Este episodio pone de manifiesto la importancia de los controles en las rutas, no solo para garantizar la seguridad vial, sino también para prevenir posibles irregularidades y maltrato animal.
