Las pantallas atrasan el crecimiento de los más chicos y generan ansiedad

Diego Montes de Oca, médico Pediatra, habló en El Interactivo y explicó que lo mejor es educar a los menores, para que hasta los 2 años "no toquen las pantallas"

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En los últimos años creció la utilización de pantallas y hoy -desde pequeños- los chicos están expuestos a un teléfono o una tablet. Esto es considerado un peligro para ellos y no muchas familias lo tienen en cuenta.

Diego Montes de Oca, médico Pediatra, habló en El Interactivo (lunes a viernes de 12 a 14 por Facebook y YouTube de Ciudadano.News) y explicó que lo mejor es educar a los menores, para que hasta los 2 años "no toquen las pantallas".

Pero, todo tiene un por qué y el especialista indicó que esto es "porque cada vez hay más estudios que demuestran que tienen interferencia en la conducta, en el aprendizaje, en el desarrollo, o sea todas estas interferencias son perjudiciales".

Entonces, aseguró que "no hay que usarlas porque hace mal" y que las familias se deberían involucran en la crianza de los más pequeños y prestar atención, para ofrecer juegos lúdicos para entretenerse "en vez de la televisión, tablet o teléfono a mirar dibujos o escuchar audiovisuales".

¿Por qué se consideran negativas las pantallas en los más pequeños?

“Las pantallas alteran la química cerebral, afectan el conocimiento, afectan la conducta y el desarrollo. Especialistas determinan que la pantalla no le hace bien al cerebro de un bebé, por eso está prohibido", comenzó explicando Montes de Oca.

Entonces, llamó a los adultos "a dar el ejemplo". Y consideró: "Cuando los vemos llega hasta 5, 6 o 7 horas mirando la pantalla del teléfono, tengamos en cuenta que eso ea una pandemia que no solo perjudica a niños, sino a todas las edades y a nuestro cerebro".

Los expertos informaron que además "el uso de pantallas afecta el sueño de todas las edades. Miles y millones de niños han dejado de dormir o les cuesta conciliar el sueño. Las pantallas traen insomnio, ansiedad, la gente tiene menor contacto social, la gente se mira menos a los ojos, se abraza menos. Afecta las emociones de forma integral. Afecta la corteza frontal, la corteza prefrontal pero hay que saber que no le hace bien al cerebro". Por eso si hay que tener distracciones, que sean "de otras formas y con contacto físico", sumó.

Estos son consecuencias de una nueva modalidad que surgió y que es muy difícil frenarla, ya que estamos inmersos en las nuevas tecnologías. Pero, "hay que darle la trascendencia que tiene porque nos está pasando de costado y no nos damos cuenta", concluyó.