Relatos de horror

Las muñecas más embrujadas del mundo: historias que te helarán la sangre

Hechas de plástico, trapo o porcelana, algunas han sido señaladas como objetos poseídos, capaces de causar terror y tragedia.

Por Ciudadano.News

Las muñecas, símbolo de la infancia y la inocencia, han sido protagonistas de historias espeluznantes que desafían la lógica y la razón. Desde muñecas de plástico hasta las de porcelana, algunas han sido señaladas como objetos poseídos, capaces de causar terror y tragedia. Estas historias, tan extrañas como aterradoras, se han transmitido a lo largo del tiempo y algunas de estas muñecas pueden ser vistas en la exhibición 'Ripley's Believe it or Not!' en Tailandia. A continuación, exploramos las historias de las muñecas embrujadas más famosas del mundo.

Annabelle: la muñeca del terror

En 1970, una madre compró una muñeca Raggedy Anne como regalo de cumpleaños para su hija Donna. Lo que comenzó como un simple adorno en la cama de Donna, pronto se convirtió en una pesadilla. "La muñeca parecía moverse por sí sola e incluso cambiar de posición", relató Donna. "A veces, la encontraba en una habitación diferente a la que la había dejado". Preocupada, Donna buscó la ayuda de un sacerdote, quien contactó a los famosos investigadores paranormales Ed y Lorraine Warren. Tras su visita, los Warren se llevaron a Annabelle, reconociendo su maldad. Hoy, Annabelle está encerrada en una vitrina en un museo del ocultismo, pero se dice que aún logra aparecerse en los lugares más insospechados.

Robert: el muñeco maldito de Key West

Robert, un muñeco que perteneció al pintor Robert Eugene Otto, tiene una reputación aterradora. Según la leyenda, el muñeco fue un regalo de un sirviente de las Bahamas, experto en magia negra y vudú, que estaba molesto con la familia Otto. "Los padres de Eugene escuchaban a su hijo hablarle al muñeco, y a veces, el muñeco respondía", cuenta un testigo. Aunque al principio pensaron que Eugene se respondía a sí mismo con una voz diferente, pronto se dieron cuenta de que era el muñeco quien hablaba. Tras la muerte de Eugene en 1974, Robert fue abandonado en el ático de la casa, hasta que la propiedad fue vendida.

Mandy, la de la cabeza rota

Mandy, una muñeca con la cabeza rota, reside en el Museo Quesnel en Columbia Británica desde 1991. Donada por una mujer que afirmaba escuchar el llanto de un bebé en el sótano durante la noche, Mandy ha sido objeto de numerosas historias inquietantes. "Cuando iba a investigar, encontraba la ventana abierta y las cortinas moviéndose con el viento", explicó la donante. Aunque poco se sabe sobre la historia de Mandy, muchos creen que la muñeca adquirió poderes extraños a lo largo de los años. Lo que es cierto es el efecto inusual que parece tener en todos a su alrededor.

Harold: el primer muñeco embrujado de eBay

Harold fue el primer muñeco que se vendió por eBay, conocido como "Harold embrujado". El muñeco recibió más de 100,000 visitas y la oferta ganadora fue de $700, aunque la compradora no pagó. La segunda oferta fue de $300, pero el muñeco fue vendido a otra familia. "Una amiga mía fue a ver el muñeco y un mes después desarrolló un tumor cerebral y murió", relató la actual dueña. "Otro amigo fue a verlo y un mes después cayó por unas escaleras y murió". La dueña siente que Harold la vigila constantemente, y sus amigos y familiares evitan estar cerca del muñeco, que permanece encerrado en el sótano.

Pupa, la inquieta

Pupa fue propiedad de una sola persona desde los años 1920 hasta su muerte en 2005. La muñeca, de 14 pulgadas de alto, tiene cabeza, brazos y piernas de fieltro y cabello humano real. "Pupa se mueve por sí sola y empuja objetos en la vitrina donde la tenemos", afirma la familia. Desde la muerte de su dueña original, la actividad de Pupa ha aumentado, y la familia ha reportado escuchar golpes en el vidrio y ver la mano de la muñeca presionando contra el cristal.

Emilia, de la Guardia Real

Emilia, una muñeca de más de 100 años, fue un regalo del Rey Umberto I de Italia a Ulvado Beuina, capitán de la Guardia Real, para su hija Marie. La muñeca sobrevivió las dos guerras mundiales, perdiendo ambos brazos y parte del cuero cabelludo en una explosión. "Se dice que Emilia abre y cierra sus ojos y que su caja de voz aún funciona, pidiendo a su mamá en la oscuridad de la noche", relata la familia. Marie amaba tanto a esta muñeca que incluso llamó a su hija Emilia.

Mercy, la maligna

Mercy mide 18 pulgadas de alto y tiene un nivel terrorífico que no se puede medir, según Sherrie Khun, su dueña. Se dice que el espíritu de una niña de 7 años poseyó esta muñeca cuando fue vendida por eBay. Sherrie, investigadora de lo paranormal con 20 años de experiencia, ha documentado actividades extrañas alrededor de Mercy. "En una semana, Mercy mostró señas sutiles de su presencia en algunas fotos", explicó Sherrie. "Una noche, el radio se encendió sólo y dos días después, encontré a Mercy fuera de su repisa, de pie". Sherrie cree que Mercy tiene una naturaleza maligna y la mantiene aislada debido a los sentimientos negativos que provoca.

Okiku: la del cabello creciente

La legendaria muñeca Okiku, supuestamente poseída por el espíritu de una niña, ha capturado la curiosidad en Japón por décadas. Adquirida en 1918 por un niño llamado Eikichi Susuki como regalo para su hermana Okiku, la muñeca comenzó a mostrar signos de actividad paranormal tras la muerte de la niña. "El cabello de la muñeca empezó a crecer", relata la familia. Desde 1938, Okiku reside en el templo Mannenji, donde su cabello sigue creciendo a pesar de los cortes regulares.

Letta, la marioneta gitana poseída

En 1972, Kerry Walton decidió enfrentar su miedo a una casa abandonada en su pueblo. Durante su visita, encontró una marioneta en el porche que parecía estar esperándolo. "En lugar de seguir mi instinto y abandonar el lugar, decidí llevarme la muñeca a casa", relató Kerry. Un especialista determinó que la muñeca tenía aproximadamente 200 años y que fue hecha por gitanos rumanos. Letta parece moverse ocasionalmente y evoca fuertes emociones en quienes la observan. "Más de una persona ha llorado al poner sus ojos sobre ella", comentó Kerry.

Joliet y la maldición familiar

Joliet ha pasado de generación en generación dentro de una misma familia durante casi 100 años. La razón es que creen que las almas de sus seres queridos están atrapadas dentro de la muñeca. "Si una mujer tiene dos hijos y uno muere, la muñeca se le da al otro hijo para mantener el espíritu del hermano dentro de ella", explicó Anna, la actual propietaria. Anna asegura escuchar susurros y llantos de niños por las noches, atribuyéndolos a los espíritus atrapados en Joliet.

Estas historias nos recuerdan que incluso los objetos más inocentes pueden esconder secretos oscuros y aterradores. Las muñecas embrujadas, con sus miradas vacías y sus historias macabras, continúan fascinando y aterrorizando a quienes se atreven a conocer sus relatos.