Las consecuencias de las amenazas en vuelos durante vacaciones de invierno
Dos vuelos de Aerolíneas Argentinas fueron blanco de una inesperada alerta que activó medidas de seguridad y puso en marcha una investigación judicial.
Las amenazas afectaron a los vuelos AR1411, que despegó desde Mendoza con destino a Ezeiza, y AR1370, que estaba programado para salir de Ezeiza hacia Cancún.
En ambos casos, las inspecciones realizadas por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) descartaron la presencia de artefactos explosivos.
Detalles de las amenazas y acciones tomadas
Las amenazas llegaron mediante llamadas anónimas al número de emergencias 911, alertando sobre la posible existencia de explosivos a bordo de las aeronaves.
En el caso del vuelo AR1411, la información señalaba que un pasajero podría portar un artefacto explosivo, generando la activación de protocolos cuando el avión ya estaba en vuelo. La aeronave, un Boeing 737 matrícula LV-FQC con 93 pasajeros y 6 tripulantes, fue desviada hacia una zona remota del aeropuerto para una inspección exhaustiva.
Por otro lado, el vuelo AR1370, un Airbus A330 matrícula LV-KHT que aún no había embarcado pasajeros ni carga, recibió la amenaza mientras permanecía en tierra en Ezeiza. La PSA realizó una inspección en plataforma, sin encontrar elementos sospechosos.
Una vez completados los procedimientos, la PSA liberó a las aeronaves, pasajeros y equipajes, garantizando la continuidad segura de los vuelos.
La causa quedó bajo la jurisdicción del juzgado federal competente, que continúa con la investigación para determinar el origen y la veracidad de las amenazas. Fuentes oficiales indicaron que la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) iniciarán las denuncias penales correspondientes para esclarecer el caso.
En paralelo, el Gobierno vinculó estas amenazas con el actual conflicto gremial en el sector aeronáutico. Las fuentes oficiales señalaron que estos incidentes ocurren luego de varios intentos fallidos de los gremios para implementar paros que buscaban afectar las operaciones durante las vacaciones de invierno. Por lo tanto, no se descarta que estas llamadas anónimas tengan como objetivo obstaculizar el normal desarrollo de los vuelos en un período de alta demanda turística.
Impacto en pasajeros y seguridad aérea
Estos eventos generaron preocupación entre los viajeros y las autoridades aeroportuarias, quienes respondieron con rapidez y rigurosidad para garantizar la seguridad y minimizar interrupciones. La activación de los protocolos de emergencia y las inspecciones exhaustivas permitieron mantener la confianza en las operaciones aéreas.
¿Qué protocolos se activan ante una amenaza de bomba en un vuelo?
Cuando se recibe una alerta, se aplican procedimientos que incluyen desvíos a zonas seguras, inspección detallada de aeronaves, pasajeros y equipajes, coordinación con fuerzas de seguridad y comunicación con las autoridades judiciales.
¿Qué papel cumple la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) en estos casos?
La PSA es responsable de realizar las inspecciones, asegurar el área, colaborar con la justicia y proteger la integridad de pasajeros y tripulación ante amenazas de seguridad.
¿Cómo afecta un conflicto gremial a la operación aérea?
Los conflictos gremiales pueden generar interrupciones por paros o acciones de protesta que impactan en la regularidad de vuelos. En este caso, el Gobierno atribuye las amenazas a una posible estrategia para entorpecer la operatividad durante un período clave como las vacaciones de invierno.
¿Qué medidas legales se toman tras una amenaza de bomba?
Se inicia una investigación judicial para identificar a los responsables de las llamadas, y se presentan denuncias penales para sancionar actos que ponen en riesgo la seguridad aérea y pública.