La otra cara de la docencia: emociones, sobrecarga y poca contención
Detrás de cada clase hay una realidad poco visible: maestros que además de enseñar, enfrentan exigencias emocionales y laborales que superan lo previsto.
El rol docente en la actualidad va mucho más allá de la transmisión de conocimientos. Así lo afirmó la neurosicoeducadora Lorena Bottero en diálogo con El Interactivo(lunes a viernes, de 12 a 14, por FM 91.7yCiudadano_News en Twitch), quien destacó la importancia del equilibrio emocional de los educadores como condición indispensable para un aula saludable.
"Antes el docente era el que impartía conocimiento. Hoy los niños y adolescentes también van a buscar contención o suplir carencias sociales, y en la escuela encuentran ese apoyo. Eso genera que muchos docentes estén desbordados", expresó Bottero.
Según la especialista, los maestros cumplen un papel de "malabaristas de emociones", ya que no solo deben lidiar con sus propios estados anímicos, sino también con los de cada estudiante.
"Sabemos que las emociones son contagiosas y necesitamos ocuparnos del bienestar de los docentes. Del estrés docente poco se habla, y es fundamental trabajar en ello porque, si no están bien emocionalmente, difícilmente puedan acompañar a sus alumnos", señaló.
Sobrecarga laboral y desvalorización
Bottero también hizo hincapié en las condiciones laborales que afectan directamente a los educadores. "Tenemos docentes golondrinas que van pasando de un colegio a otro en el mismo día. Eso es poco saludable", apuntó. Y remarcó que la docencia implica mucho más que las horas frente al aula: planificación, corrección, carga burocrática y preparación en casa, generalmente no remuneradas.
"La realidad económica y la desvalorización también impactan. Muchos docentes trabajan la misma cantidad de horas afuera del aula que dentro, pero sin reconocimiento", agregó.
Cuidar el cuerpo y el tiempo libre
La neurosicoeducadora subrayó la necesidad de que los docentes aprendan a escuchar las señales del cuerpo y establecer límites:
"Muchas veces vamos con esa 'súper capa', pensando que podemos con todo. Pero es importante planificar tiempo libre, desconectarse del celular y generar momentos de descanso. Hay que estar bien fuera de la escuela para poder estar bien dentro de la escuela".
Asimismo, insistió en que este esfuerzo no puede recaer únicamente en los maestros, sino que debe ser acompañado por directivos y políticas educativas que prioricen el bienestar docente, así como por familias más presentes en el proceso educativo.
Entre la tecnología y los valores
Finalmente, Bottero advirtió que, si bien la incorporación de la inteligencia artificial en la educación es positiva, no se deben perder de vista aspectos esenciales.
"Tenemos que reflotar valores como la empatía, la humildad, el amor y la mirada atenta. La tecnología avanza, pero el docente sigue siendo el encargado de transmitir aquello que no se puede reemplazar con máquinas", concluyó.