Barbie es más que una muñeca, es un fenómeno cultural que ha marcado a generaciones de niñas y mujeres en todo el mundo. Su historia, su evolución y su diversidad son algunos de los aspectos que fascinan a las coleccionistas, como María de los Ángeles Rojas, una argentina que tiene más de 300 Barbies y que las ha expuesto en museos.
Una pasión que viene de familia
María de los Ángeles Rojas vive en Salta y tiene 42 años. Es traductora de portugués y estudiante avanzada de Recursos Humanos. Su amor por Barbie viene de familia, ya que su padre también era coleccionista de juguetes. Él le regaló su primera Barbie cuando tenía tres años, una versión cóctel que ella imaginaba como una periodista y presentadora de TV. Desde entonces, no dejó de jugar con las Barbies y de soñar con ser lo que quisiera ser.
Una colección que no para de crecer
María tiene más de 300 Barbies, de diferentes épocas, países y profesiones. Algunas las conserva desde su infancia, otras las compró por internet o en viajes, y otras las recibió como regalos. Su colección incluye Barbies clásicas, vintage, modernas, étnicas, temáticas y especiales. Algunas están en sus cajas originales sin abrir, otras están fuera para poder admirarlas mejor. María dice que cada Barbie tiene una historia y una personalidad propia.
Una expositora que comparte su pasión
María no solo colecciona Barbies, sino que también las comparte con el público. Ha organizado y participado en varias exposiciones en Salta, donde muestra la evolución de la muñeca a través de sus seis décadas de existencia. Su objetivo es difundir la cultura y el arte que hay detrás de Barbie, así como el mensaje de empoderamiento femenino que transmite. María dice que Barbie es un icono que habilita la idea de que las mujeres pueden ser todo lo que quieren.
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Una admiradora que reconoce el valor de Barbie
María admira a Barbie por su versatilidad, su belleza y su influencia. Dice que Barbie es más que un juguete, es una amiga, una inspiración y una referente. Reconoce el valor histórico, social y educativo de la muñeca, así como su capacidad para adaptarse a los cambios y a la diversidad. Cree que Barbie es un reflejo de las mujeres reales, con sus sueños, sus desafíos y sus logros.
Por otra parte, confiesa que coleccionar Barbies la hace feliz. Dice que es un hobby que le permite expresarse, crear, aprender y divertirse. Asegura que no le importa el dinero ni la cantidad, sino la calidad y el significado de cada Barbie. Afirma que seguirá coleccionando mientras pueda y mientras le apasione. Dice que Barbie es parte de su vida y de su identidad.