La fiscalía que investiga las estafas de la Generación Zoe en la provincia de Salta pidió este miércoles una pena de 14 años de prisión para su principal responsable, Leonardo Cositorto, por considerarlo como principal jefe u organizador, y responsable de estafas en modalidad de delito continuado. Junto a él, la Justicia pidió distintas penalidades para otros cuatro imputados.
Así, Ana Inés Salinas Odorisio, fiscal penal subrogante de la Unidad de Delitos Económicos Complejos de Salta, solicitó que el empresario de 54 años cumpla la sanción en forma efectiva. Junto a él, la funcionaria pidió ocho años para Ricardo Gabriel Vilardel, seis años para Jorge Federico Vilardel, cuatro años para Ana Lucía Vilardel, y tres años y seis meses para Vilma Griselda Albornoz.
Estos cuatro implicados se encuentran imputados también por asociación ilícita y estafas, en modalidad continuada. Además, la fiscal explicó que los integrantes de Generación Zoe son responsables de un perjuicio de $776.834.153 a los damnificados.
Salinas Odorisio dijo que durante el debate oral y público se demostraron las responsabilidades de los acusados, luego de más de 100 testimonios expuestos en las audiencias. Quedó demostrado también que Cositorto era el ideólogo de las funciones y roles específicos para cada uno de los miembros de dicha organización, que se manejaban a través del esquema Ponzi.
Las estafas se habrían realizado en oficinas de Córdoba, Salta, Buenos Aires y Santa Fe, desde donde se convencía a los inversores a ejecutar las maniobras de fraude. De esta manera, las víctimas aportaban dinero, que servía para abonar a los anteriores. Ninguna garantía legal estaba presente en este modus operandi.
Siguiendo el alegato de la fiscal, los hermanos Vilardel tuvieron un rol protagónico y preponderante, ya que eran los encargados de enfrentar a los clientes. A ellos se les sumaba el 'coaching ontológico' ejercido por Leonardo Cositorto a través de charlas y conferencias, un artilugio fundamental para atraer a las víctimas.


