Alentamos el crecimiento intelectual de nuestros niños. Nos encanta cuando traen dibujos donde se les pide representar a la familia. Nos maravillamos cuando se tiran al piso con un bloc de hojas y muchas pinturitas, para dibujar lo que les sale del corazón. Pero cuando lo hacen en las paredes de la casa, nos damos cuenta de que tanto talento debe tener un límite.
Sucede que los rayones en las paredes pueden parecer simpáticos con el correr de los años, pero a nadie se le escapa que dejan una marca poco estética en el "orden" hogareño. Si bien existen diferentes métodos para limpiarlos, muchos de ellos suelen ser abrasivos, y desgastan la pintura.
Para ello, hay un ingrediente básico que puede dejar las paredes relucientes. Se trata del clásico bicarbonato de sodio, un polvo clave para limpiar distintas superficies, un aliado perfecto para despejar pegotes, y demás impurezas.
Si bien el dentífrico y el alcohol pueden ser útiles para algunas manchas, el bicarbonato de sodio tiene algunas ventajas que lo convierten en el indicado para eliminar los rayones.
Algunas características del bicarbonato de sodio son:
-Agente abrasivo suave. Sus partículas pequeñas actúan como una lija suave, y puede remover la suciedad y las marcas superficiales, sin dañar la pintura.
-Alcalinidad natural. Ayuda a neutralizar los ácidos presentes en las manchas, facilitando su eliminación.
-Blanqueador natural. Devuelve el brillo a las superficies, y ayuda a disolver las manchas más difíciles.
-No es tóxico. Se puede utilizar en la mayoría de las superficies, y no libera gases nocivos.
Chau a los rayones
Para decirles adiós a las creaciones de nuestros artistas sin permiso, deberemos seguir los siguientes pasos:
1. Preparar la mezcla. Mezclar el bicarbonato con un poco de agua
2. Aplicar sobre el rayón. Colocar la pasta sobre el rayón, con un paño suave, realizando movimientos circulares.
3. Dejar actuar. Hay que permitir que la mezcla repose durante unos minutos, para que actúe sobre la mancha.
4. Retirar la mezcla. Limpiar la zona con un trapo húmedo y secar con un paño limpio.


