Crianza respetuosa: cómo poner límites a los niños con amor y empatía
Este enfoque busca construir una relación de respeto y apoyo entre padres e hijos, promoviendo un ambiente en el que los niños se sientan seguros y escuchados.
En un contexto donde los enfoques de crianza están en constante evolución, Daniela Gastaldi, psicóloga perinatal, conversó con El Interactivo (lunes a viernes, de 12 a 14, por Facebook, YouTube y FM 91.7 de Ciudadano.News) y analizó el paradigma de la crianza respetuosa y cómo esta práctica permite educar a los niños reconociéndolos como sujetos de derecho y estableciendo límites con empatía.
"Creo que hay mucha confusión con esto de la crianza respetuosa", señaló Gastaldi, describiéndola como un enfoque reciente que promueve ver a niños y niñas como individuos con derechos. La psicóloga invitó a reflexionar sobre el papel tradicional que los menores han tenido en el hogar y en las instituciones educativas: "El lugar histórico de la infancia fue de objeto, donde se entendía que los niños debían callarse y obedecer para evitar castigos". Como ejemplo, mencionó historias familiares de generaciones anteriores, donde los castigos físicos y el maltrato eran comunes y socialmente aceptados.
En contraposición, la crianza respetuosa propone abordar el comportamiento infantil desde un enfoque comprensivo. "La crianza respetuosa no se trata de dejar que los niños hagan lo que quieran, sino de establecer límites necesarios de una forma empática y cariñosa", aclaró la entrevistada. Este paradigma se enfoca en entender el contexto emocional detrás de las acciones de los niños, como los llamados berrinches. En lugar de castigarlos, se sugiere interpretar estos episodios como un reflejo de emociones o necesidades no satisfechas.
La experta enfatizó que este enfoque permite, además, evitar daños emocionales a largo plazo: "Es dañino hacer burlas, más aún cuando provienen de los seres queridos. Esto puede llevar a que los niños se críen con inseguridades y miedo a expresar sus opiniones". La psicóloga advirtió sobre las repercusiones que una crianza tradicional y basada en el miedo puede tener en el futuro de los niños, afectando su autoestima y limitando su capacidad de enfrentar desafíos, como buscar trabajo o tomar decisiones importantes.
Asimismo, Gastaldi destacó la importancia de controlar las reacciones de los adultos ante los estallidos emocionales de los niños. Explicó que estas explosiones suelen ser de corta duración, alrededor de 90 segundos. Durante este tiempo, los padres y cuidadores deberían enfocarse en estar presentes y brindar contención, sin recriminaciones, para después dialogar sobre la situación con una perspectiva comprensiva.
"Muchas veces, las reacciones de los niños reflejan algo que está pasando en su entorno o en la familia. Comprender y escuchar puede ser la clave para ayudarlos a manejar sus emociones", concluyó.