Alentamos el crecimiento intelectual de nuestros niños. Nos encanta cuando traen dibujos donde se les pide representar a la familia. Nos maravillamos cuando se tiran al piso con un bloc de hojas y muchas pinturitas, para dibujar lo que les sale del corazón. Pero cuando lo hacen en las paredes de la casa, nos damos cuenta de que tanto talento debe tener un límite.
Sucede que los rayones en las paredes pueden parecer simpáticos con el correr de los años, pero a nadie se le escapa que dejan una marca poco estética en el "orden" hogareño. Si bien existen diferentes métodos para limpiarlos, muchos de ellos suelen ser abrasivos, y desgastan la pintura.
Es mejor que el dentífrico o el alcohol
Para ello, hay un ingrediente básico que puede dejar las paredes relucientes. Se trata del clásico bicarbonato de sodio, un polvo clave para limpiar distintas superficies, un aliado perfecto para despejar pegotes, y demás impurezas.
Si bien el dentífrico y el alcohol pueden ser útiles para algunas manchas, el bicarbonato de sodio tiene algunas ventajas que lo convierten en el indicado para eliminar los rayones.
Bicarbonato de sodio: el aliado contra las creaciones infantiles
Algunas características del bicarbonato de sodio son:
-Agente abrasivo suave. Sus partículas pequeñas actúan como una lija suave, y puede remover la suciedad y las marcas superficiales, sin dañar la pintura.