Hijos que mienten: ¿cuándo hay que preocuparse?

Las mentiras ocupan diversos espacios: desde simples mecanismos de miedo hasta ocultar traumas. Son situaciones que hay que observar, y en todo caso, actuar en consecuencia

3 Julio de 2023 - 20:39

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3 Julio de 2023 / Ciudadano News / Sociedad

Las conductas de los hijos siempre sorprenden a los padres, pero a veces aparecen algunas preocupantes, sin encontrarlos con los parámetros para sopesar si están dentro de la normalidad, o bien hay que seguirlos, observarlos, y en algún momento tomar cartas en el asunto.

Es el caso de las mentiras: hasta que punto son una broma, algo sin importancia, y cuando deben tomarse como algo serio.

Cecilia Hualpa, psicóloga, explicó: “Más que preocupar es ocupar. Se me ocurre preguntar por qué mentían cuando mentían de pequeños. El miedo sigue siendo miedo, de hecho las actitudes que tenemos como niños las vamos trasladando a la adultez. Mentimos como una forma de evitar la consecuencia de los errores. Para no recibir el cinturonazo, para que mamá no nos diga nada", detalló en su diálogo con El Interactivo (lunes a viernes de 12 a 14 por http://ciudadano.news). 

Según la especialista, "para que un niño pueda entender tiene que haber un adulto que escuche, que esté dispuesto a escuchar y a abrirse desde la calma. Si el niño miente va a depender de la edad y de la gravedad de la mentira".

No es lo mismo me comí un chocolate antes de comer, que me traje, me robe algo de la casa de la tía, por ejemplo", y en este sentido recalcó: "El tema es que el adulto que educa, que materna, para que el niño pueda internalizar lo que está correcto de lo que no, lleva mucho tiempo y mucha paciencia, entonces más que preocuparse, hay que detenerse y ver que hay un espacio seguro para que me cuente por qué eligió, desde el miedo, ocultar a la mamá o al papá algo, y ante la exposición del niño de lo que pase lógicamente que no venga detrás una consecuencia negativa y no refuerce el miedo del niño".

Abuso

Hay veces que esa mentira viene de una situación muy difícil y traumática, como puede ser un abuso. Según Hualpa, “en la situación de un niño que sufrió un abuso, generalmente estos son de un familiar cercano, entonces en la cabeza de un niño se junta esto de guardar un secreto de alguien que ama, pero a la vez sabe que está mal, y hasta que no crece y puede nombrar esa cosa de otra manera, no es que mienta, es que hay un tironeo diferente. Es un plano distinto y complejo".

"Ahora, en el tiempo de apertura y de la escucha y de su debido momento, esa persona adolescente, ese adulto termina hablando, más tarde o temprano, eso sale en forma de síntoma, sale en forma terapéutica. No pondría del lado de la mentira el momento que un niño oculta un abuso", aclaró.

“Los niños son como esponjitas, todo lo que ven, sobre todo de la coherencia de lo que ven, si tenemos una mamá y un papá que dice que está mal mentir pero detrás viene una actitud seguida de hay que ir a comer a los abuelos y los abuelos no me caen bien, y caen sonriendo a los abuelos, al niño no se le escapa nada, siempre están absorbiendo información",

Entonces "si ellos aprenden a mentir, ¿si no ha sido de casa de qué otro lugar puede ser?, pero si es de la casa ubica a los padres en el lugar de quien educa, su historia empieza a pasar en constante revisión, uno no se da cuenta que está mintiendo, y que el niño lo señale es bonito y sanador del lado de uno poder acomodarlo como adulto", resumió la psicóloga.  

De todos modos, la mentira también es un mecanismo natural de convivencia en cierto plano, y Hualpa destaca que “las mentiras mal llamadas blancas son como adaptadores sociales"

Esto ocurre porque "si anduviéramos todos sin filtro sería un caos la vida, pero se puede reemplazar, en vez de decir que lindo tu bebé, uno puede decir, salió parecido a la mamá, al papá".

"Teniendo cuidado de que el niño no escuche una mentira sino una verdad. Uno no tiene que decir mentiras para que el niño no mienta. Al niño no le podes decir que feo el dibujo, pero para no buscar la aprobación del adulto uno puede decirle que se ha esforzado, que pintó más dentro de los márgenes, que la semana pasada no le salía. Reforzar alguna característica”.

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