Derecho a la identidad

Filiación en Argentina: qué es, cómo se inicia y cuánto duran los procesos judiciales

Filiación y Filiación post mortem: requisitos, plazos y costos. El abogado Gonzalo Nicolás Méndez explica cómo iniciar el trámite y por qué es clave para el derecho a la identidad y herencias.

Por María Emilia Iglesias

El proceso, en ocasiones, puede demorar entre uno y dos años en Argentina. — Web

La filiación y la filiación post mortem son procesos judiciales que despiertan cada vez más consultas en la Argentina. No solo se trata de un trámite formal: detrás de estas demandas está el derecho a la identidad y, en muchos casos, la posibilidad de acceder a una futura herencia.

El abogado Gonzalo Nicolás Méndez explicó en diálogo con Acceso Directo (lunes a viernes, de 16 a 17, por FM 91.7 Ciudadano News en YouTube o Facebook y Ciudadano_News en Twitch) cómo funciona cada instancia y qué diferencias existen entre reconocimiento, filiación y filiación post mortem.

Filiación y reconocimiento: en qué se diferencian

De acuerdo con el abogado, existen dos procesos distintos que, de hecho, se llevan en expedientes diferentes y son:

  • Reconocimiento: lo realiza directamente el progenitor, padre o madre, cuando decide reconocer al hijo.
  • Filiación: es el trámite que inicia el propio hijo, menor o mayor de edad, para que la Justicia declare la filiación biológica.

"El menor o el mayor tienen derecho a su identidad, y eso es clave. Además, nunca se sabe si en el futuro habrá una herencia que reclamar", destacó Méndez. De todas formas, en general se observa que los procesos de filiación suelen ser llevados a cabo por personas mayores de edad.

Documentación de la filiación y primeros pasos

Méndez explicó que, para iniciar una demanda de filiación se necesita documentación clave que es importante tener a mano a la hora de arrancar con este proceso. Los demandantes requieren:

  • DNI del solicitante.
  • Partida de nacimiento del niño, niña o adolescente.
  • DNI del progenitor conviviente.
  • Datos del padre biológico.

El proceso comienza con una demanda judicial, sin etapa de mediación previa. Luego, se fija una audiencia donde se pueden dar tres escenarios: que el presunto padre se niegue a la prueba de ADN, que la realice y resulte negativa, o que se confirme el vínculo biológico.

Sin embargo, es muy importante tener en cuenta que los trámites de filiación duran entre uno y dos años. Es por este motivo que muchos padres evitan encarar este camino, pero el abogado destacó la importancia de hacerlo.

Filiación post mortem: un proceso más complejo

Cuando el progenitor ya falleció, la situación se complica. En este caso se debe iniciar una filiación post mortem, que suele extenderse entre cuatro y cinco años.

Un punto clave es que el cuerpo del presunto padre esté sepultado y no cremado, ya que se requiere exhumación para realizar el análisis de ADN. Además, el procedimiento suele enfrentar oposiciones de otros herederos, lo que retrasa aún más el proceso.

"Si la persona fue cremada, se debe intentar la prueba con hermanos u otros familiares, lo que generalmente genera resistencia", explicó Méndez.

Costos y carga emocional

Las pruebas de ADN tienen un costo elevado, lo que se suma a la carga emocional de madres, hijos e incluso adultos que atraviesan este camino en busca de su identidad. "Es un trámite largo y con mucha carga emocional. Por eso es clave que las personas estén acompañadas por un abogado y cuenten con toda la documentación antes de iniciar", recomendó el especialista.

Más allá de la duración o la burocracia, el mensaje de fondo es claro: la filiación garantiza un derecho humano básico, el derecho a la identidad.

"Para mí lo más importante es eso. Cada persona merece saber quién es y tener reconocido su lugar en la familia biológica", cerró Méndez.