Estadísticas que duelen

Violencia de género en Argentina: la cifra abrumadora que enciende las alarmas

Luisina Blanco, coordinadora del Observatorio Mumalá, advirtió en Sin Verso sobre las falencias en la prevención de la violencia de género, y expresó necesidad de aplicar la Ley de Educación Sexual Integral en los colegios.

Por Ciudadano.News

A nivel nacional, una gran falencia es que todo está pensado desde una lógica centrada en la violencia física y extrema. — Web

En un día que invita a la reflexión y a pensar el estado de situación en materia de violencia por motivos de género, Luisina Blanco, coordinadora del Observatorio Mumalá, dialogó en Sin Verso, por Ciudadano News, sobre la realidad nacional. Las últimas cifras actualizadas de su observatorio son alarmantes: se han registrado 231 femicidios a lo largo y ancho de nuestro país, lo que significa "un femicidio cada 34 horas".

Luisina Blanco, coordinadora del Observatorio Mumalá

Es importante destacar que el observatorio releva datos que aparecen en los medios de comunicación ligados a muertes violentas. Esta metodología puede generar ciertos sesgos, ya que las muertes no visibilizadas a nivel mediático no siempre pueden ser relevadas. No obstante, los datos del observatorio suelen ser similares a los obtenidos por el observatorio de la Corte.

La prevención desde la educación y el rol del varón agresor

Para achicar estas tristes estadísticas, Blanco subraya la necesidad de una implementación total y efectiva de la Ley de Educación Sexual Integral (ESI), sancionada en 2006, pero que a menudo no se aplica como corresponde. "Mumalá es un ente militante de la ESI porque esta ley trabaja sobre el conocimiento del propio cuerpo y los vínculos, permitiendo deconstruir prácticas desde temprana edad", expresó la referente. Explicó también que el trabajo con niños y adolescentes "genera estrategias de prevención, y permite construir relaciones mucho más igualitarias, libres de estereotipos de mandato".

En lo que va del año, ya se cometieron231 femicidios.

A nivel nacional, una gran falencia es que todo está pensado desde una lógica centrada en la violencia física y extrema. La experta enfatizó en la necesidad de trabajar directamente con los agresores: "Es sumamente importante poder pensar en trabajar con ese varón que está ejerciendo violencia para poder empezar a desnaturalizar". Si un varón es detenido por golpear a su pareja y luego incumple la prohibición de acercamiento, el proceso penal se enfoca en la desobediencia judicial, pero "en ese proceso en ningún momento se trabajó sobre cómo construye la masculinidad, cómo se construyen su rol como varón", explica Luisina Blanco.

Femicidios en contextos de narcocriminalidad

Desde 2019, Mumalá comenzó a relevar femicidios ligados a contextos de narcocriminalidad y narcotráfico. Este tipo de crimen cae en la categoría de "feminicidio" (categoría traída desde los feminismos de México), que aborda la complejidad de la violencia que se corre del ámbito doméstico. "Las mujeres ocupan los últimos escalafones en las economías delictivas. En los ajustes de cuentas entre varones, a quienes se violenta, amenaza y asesina, son a las parejas, a las madres, a las hijas de esa persona que está ligada a la narcocriminalidad", detalla la coordinadora de Mumalá.

Hace falta una implementación total y efectiva de la Ley de Educación Sexual Integral. Pero a menudo no se aplica como corresponde.

Además de ser blanco de la violencia colateral, la crueldad con la que se tratan sus cuerpos es un factor significativo. No solo se perpetra el femicidio, sino que esos cuerpos son tirados "como residuos" y desmembrados, lo que indica una alta agresividad y vulnerabilidad.

El trabajo del Observatorio Mumalá nos recuerda la urgente necesidad de generar estrategias de erradicación efectiva de la narcocriminalidad y de trabajar en prevención profunda. Mientras la aplicación de la ESI siga siendo inefectiva y la lógica punitiva domine el abordaje, las cifras de violencia extrema continuarán siendo una condena periódica.